Santiago. El gobierno chileno procederá con sus planes de emitir US$1.500 millones en bonos en el extranjero pese a la agitación en los mercados internacionales, señaló el ministro de Hacienda, Felipe Larraín.

Para financiar parte de los US$8.400 millones que se requieren para la reconstrucción tras el terremoto, el gobierno planea emitir este año US$1.000 millones en bonos denominados en dólares y otros US$500 millones en bonos denominados en pesos en los mercados internacionales.

En una reunión con corresponsales extranjeros, Larraín dijo que los inversionistas probablemente acogerán con beneplácito la decisión, ya que Chile tiene sólidos parámetros financieros y no ha emitido deuda en el extranjero en varios años.

El ministro destacó que Chile es un acreedor neto y que en consecuencia el mercado recompensará la emisión.

El gobierno podría aumentar también este año sus emisiones locales de deuda, pero el ministro de Hacienda aún no ha indicado los montos. Para el presupuesto fiscal de 2010, el Congreso autorizó emisiones de bonos soberanos por hasta US$7.000 millones. Alrededor de US$3.000 millones ya se han emitido a nivel local en lo que va del año.

Además, el gobierno elevó los impuestos a empresas, recurrió a un fondo de ganancias extraordinarias del cobre destinado a defensa y reestructuró el presupuesto fiscal, entre otras medidas, para financiar la reconstrucción tras el devastador terremoto que remeció al país a fines de febrero, uno de los de mayor magnitud que se haya registrado.

Venta de activos. El gobierno de Chile también informó que venderá activos fiscales no esenciales. Esto podría incluir la venta de participaciones minoritarias del gobierno en varias empresas sanitarias.

Larraín dijo a los periodistas que el gobierno conservador de Sebastián Piñera, quien asumió la presidencia en marzo, no ha tomado una decisión sobre la venta de empresas de servicios básicos.

El ministro agregó que asimismo el gobierno podría recurrir a dos fondos soberanos, pero que si lo hace, los retiros serán "moderados y prudentes". El gobierno anterior de la presidenta Michelle Bachelet retiró US$9.000 millones del fondo más grande en 2009 para financiar un mayor gasto, dejándolo en US$11.000 millones.

Larraín señaló que las incertidumbres que están afectando a Europa muestran que es bueno mantener el fondo soberano en su nivel actual en caso de que se llegue a necesitar.