Santiago.- Chile no es inmune a la guerra comercial entre Estados Unidos y China pero está bien preparado para enfrentar sus efectos, que hasta el momento son acotados, dijo este jueves el ministro de Hacienda Felipe Larraín.

El funcionario explicó que el Gobierno vigilará con atención la evolución de la disputa entre las principales economías globales e hizo un llamado a la calma a los sectores productivos del país.

"Nuestro deber como autoridades económicas (...) es prepararnos para escenarios menos favorables, esperar que salga lo mejor pero prepararnos para aquello que puede salir peor de lo esperado o para los efectos de una guerra comercial que es altamente incierta", dijo Larraín a periodistas.

"Las proyecciones que hoy tenemos (...) respecto de los efectos que esto está teniendo en la economía mundial, son acotadas", agregó.

Respecto a la estimación optimista sobre el precio del cobre -la mayor exportación chilena- que hizo recientemente el Gobierno, el funcionario explicó que habrá nuevas oportunidades para revisar esas previsiones.

Larraín detalló que como parte de los planes para enfrentar los posibles impactos comerciales adversos, Chile buscará explorar nuevos mercados - como Asia Central - y aumentar la presencia en otros a los que ya accede.