Santiago. El gobierno chileno estima que aún no es el momento de implementar un plan de contingencia para enfrentar las turbulencias externas, dijo el jueves el ministro de Hacienda, Felipe Larraín.

El funcionario explicó a periodistas que la economía sigue saludable y se desacelera en línea con lo estimado por las autoridades.

"Creemos que este no es el momento de implementar un plan de contingencia", dijo.

Larraín ha dicho que Chile cuenta desde hace algunos meses con un plan para contrarrestar los efectos en caso de que se agudice la crisis en Europa.

No obstante, admitió que ya se observan algunos efectos de las turbulencias externas a nivel local, como es la disminución en el precio del cobre, del que Chile es el mayor productor mundial y es su principal producto de exportación.

En una señal de moderación de la actividad económica, más temprano se informó que la producción manufacturera chilena creció un 2,6% interanual en abril, una variación mejor a la esperada, mientras registró un caída del 9,7% comparada con marzo.

"Nuestra economía sigue expandiéndose, en las cifras de abril está claro que eso ocurre a una tasa más moderada (...) y con una desaceleración que está dentro de lo esperable pero es una economía que sigue muy estable", agregó Larraín.

Por otra parte, la moneda y la bolsa local han sido golpeadas por el temor de que Grecia salga de la zona euro en medio de su profunda crisis, lo que podría contagiar a otros países como España, cuyos bancos tienen una fuerte presencia en América Latina, incluido Chile.

En medio del complejo escenario, el Banco Central ha pronosticado un crecimiento de la economía chilena de entre 4 y 5% para este año, luego de haber crecido un 6,0% en el 2011.