Santiago. El Banco Central de Chile está muy preocupado por la creciente inflación y su política monetaria no será subordinada a la tasa de cambio, dijo el presidente de la entidad, José De Gregorio, a un periódico local en una entrevista publicada este domingo.

De Gregorio adelantó futuras alzas a la tasa referencial del banco, luego de una sorpresiva pausa en enero vista por el mercado como un complemento a una intervención de US$12.000 millones que buscó frenar la fortaleza de la divisa local que afecta a los exportadores.

"La pausa (en la tasa) estaba prácticamente anunciada en la reunión anterior y nos pareció que era el momento adecuado, pero estamos bastante preocupados por lo que puede ocurrir en materia inflacionaria", dijo De Gregorio a El Mercurio de Santiago.

"Hoy tenemos que actuar con bastante cuidado y energía para evitar que se repitan efectos de propagación indeseados que afecten la consecución de la meta de inflación", sostuvo.

Analistas dijeron que el banco quería evitar que los inversionistas buscaran mayores diferenciales de tasas dejando la tasa fija en un 3,25% en enero, deteniendo un influjo adicional de dólares.

Sin embargo, afirmó que la intervención es suficientemente flexible como para no obstaculizar la política monetaria y que su impacto sobre el tipo de cambio ha estado dentro de los rangos que estimó el banco.

"Nosotros no vamos a subordinar la política monetaria a un objetivo cambiario", indicó De Gregorio, advirtiendo que los controles de capital podrían afectar la estabilidad financiera del país.

"Estamos en un escenario con riesgos inflacionarios. Eso tiene implicancias sobre la política monetaria y vamos a actuar coherente con ello", aseveró.

Los precios a los consumidores subieron más de lo esperado en diciembre y analistas elevaron ampliamente sus estimaciones de inflación tras la intervención y el alza de los precios de los alimentos en el exterior.

Gran parte de América Latina enfrenta alzas de los precios de los alimentos, que han sido contrarrestados ampliamente en Chile por la fuerte divisa local, el peso.

Chile fue la más reciente economía regional en unirse a Brasil, Perú y Colombia en intervenir para frenar la apreciación de las divisas luego de la llegada de dinero caliente a países emergentes de rápido crecimiento, mientras las naciones ricas se recuperan lentamente de la crisis.

Pese a ser transitoria, De Gregorio dijo que la intervención logrará un cambio de divisa algo más depreciado en el mayor exportador de cobre del mundo.

"El mensaje es que los efectos de largo plazo sobre la competitividad y productividad no vienen dados por la política monetaria, sino por acciones en el sector real de la economía", declaró.

Tras caer un 6% ante el anuncio de la intervención, el peso chileno ha seguido fortaleciéndose, mientras el precio de la principal exportación del país, el cobre, toca máximos inéditos.