Chile retornó a los mercados internacionales con la colocación de dos bonos soberanos a 10 años por el equivalente a más de US$2.000 millones, con tasas de rendimiento muy bajas, que permitirán enfrentar un mayor gasto fiscal en medio de un débil crecimiento.

El país, que tiene la mejor calificación de crédito soberano de América Latina, colocó este miércoles un bono por 800 millones de euros (unos US$992 millones) y otro bono por US$1.060 millones.

"Es la emisión (conjunta) más grande que ha hecho Chile desde que volvió a los mercados internacionales de deuda, en 1990", dijo el ministro de Hacienda, Alberto Arenas, desde Nueva York.

En el caso de la colocación en euros, la nación sudamericana obtuvo una tasa de rendimiento del 1,745% o 75 puntos básicos sobre la tasa libre de riesgo en euros.

"La tasa de interés conseguida (en euros) es la más baja que haya obtenido Chile en su historia, en sus emisiones de deuda realizadas en los mercados internacionales", destacó Arenas.

El cupón del bono en euros fue de un 1,625%, el más bajo para un país emergente en el plazo de diez años, empujado por una demanda que bordeó los 3.000 millones de euros ó 3,75 veces la oferta.

"(La idea) era aprovechar las bajas tasas de interés vigentes en el mercado europeo de bonos y generar una nueva tasa de interés de referencia para las empresas chilenas que buscan financiamiento en los mercados", dijo Arenas.

Chile retornó a los mercados de deuda internacional después de dos años, cuando se encamina a cerrar el 2014 con el menor crecimiento de los últimos cinco años y se alista para un fuerte gasto fiscal, junto con el financiamiento de parte de la expansión de Codelco, la mayor productora mundial de cobre.

La última vez que el país emitió un bono soberano fue en octubre de 2012, cuando colocó deuda por US$1.500 millones. Chile no había emitido en euros desde 2002.

Segundo bono

El Gobierno también colocó un bono por US$1.060 millones a 10 años, con un rendimiento de un 3,185%, en una operación algo más sofisticada que la emisión en euros, ya que se levantaron recursos frescos por 508 millones de dólares y se recompraron bonos soberanos por US$552 millones.

El jefe de las finanzas públicas explicó que la recompra de deuda tuvo como objetivos darle mayor liquidez a la nueva emisión en dólares y suavizar el patrón de amortizaciones futuras del gobierno.

La tasa de rendimiento del bono fue de un equivalente a 90 puntos básicos sobre los papeles referenciales del Tesoro de Estados Unidos. El papel obtuvo un cupón de un 3,125%.

La demanda de estos papeles fue de US$3.732 millones, superando en 3,5 veces a la oferta.

Chile, que ha conseguido en sus últimas emisiones soberanas tasas de rendimiento históricamente bajas, contrató a Citigroup, HSBC y Santander para liderar las nuevas colocaciones.

Entre los compradores de los bonos destacaron inversionistas de Europa, Latinoamérica, Estados Unidos y Asia.

La calificación de la deuda soberana de Chile es A+ (Fitch), Aa3 (Moody's) y AA- (Standard & Poor's).