Santiago. Cerca de US$1.200 millones, únicamente en intereses, debería pagar Chile durante la administración de Sebastián Piñera debido a la deuda fiscal acumulada hasta fines de 2017, según cálculos del oficialismo.

Por décimo año consecutivo aumentó la deuda del gobierno central, alcanzando el 23,6% del Producto Interno Bruto, el nivel más alto en 24 años. En total, serían más de US$15.000 millones extra de la deuda acumulada durante 2016, llegando a los casi 69.000 millones, según datos de la Dirección de Presupuestos.

El diputado de Renovación Nacional y miembro de la comisión de Hacienda, Leopoldo Pérez, cuestionó los gastos en los que habría incurrido el gobierno de Michelle Bachelet.

Otro de los miembros de la comisión, el diputado independiente, Pepe Auth, desestimó que la proporción de deuda respecto del PIB sea alta, pero explicó que el déficit corriente y el estructural deben mejorar para que esta deuda no repercuta.

Gustavo Díaz, economista del Instituto Libertad, manifestó que la preocupación tiene que ver con los mecanismos para solventar la deuda, aún baja, y con la velocidad con la que esta ha crecido en los últimos años.

Hasta el mes de febrero, los ingresos totales del gobierno central crecieron en un 8% durante el año, según la Dirección de Presupuestos, debido a la recaudación minera, y el gasto lo hizo en un 0,4%. Hasta la fecha, se ha ejecutado un 13,2% del presupuesto anual.