Washington. Chile no espera incrementar el tamaño de su primera oferta internacional de bonos tras el devastador terremoto de febrero, dijo el sábado su ministro de Hacienda, Felipe Larraín.

Chile anunció el viernes que venderá 1.500 millones de dólares en bonos en los mercados internacionales, en la que será su primera operación de este tipo en seis años.

"El escenario más probable es que mantengamos esa cifra. Eso es lo más probable, aunque no es un compromiso", sostuvo Larraín en una entrevista con Reuters.

Chile enfrenta una brecha de financiamiento de cerca de 5.900 millones de dólares este año, precisó el ministro.

Larraín dijo que la razón para no aumentar el tamaño de la venta de los bonos es el impacto que esto tendría sobre el tipo de cambio del país.

Para llenar la brecha en el financiamiento, el Gobierno está usando una combinación de deuda, de su fondo soberano y de ventas de participaciones minoritarias en compañías que operan en sectores como el agua potable y los bienes raíces, dijo el ministro.

"Si hacemos una gran emisión de bonos, digamos duplicar lo que anunciamos, los efectos sobre el tipo de cambio se sentirían de inmediato porque los mercados anticiparán que más recursos extranjeros, más dólares, entrarán al mercado", explicó.