Chile planea colocar el jueves un bono soberano, con tramos a diez y 30 años, por un total de US$1.500 millones, a tasas que el mercado espera sean muy convenientes y que podrían servir de referencia para que otras empresas chilenas realicen emisiones.

La colocación del bono a diez años se está ofreciendo en el mercado con una guía de 60 puntos básicos sobre el rendimiento de un título similar del tesoro en Estados Unidos, mientras que el de 30 años tiene una referencia con un diferencial de 80 puntos básicos, según IFR, un servicio de información financiera de Thomson Reuters.

Bank of America Merrill Lynch, HSBC y JP Morgan son los responsables del libro de la oferta, que estará inscrita en Luxemburgo y que fue registrada en la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC), detalló IFR.

La colocación, que ya contaría con una demanda de unos US$5.000 millones, se cerraría en las próximas horas y los fondos serán usados para propósitos generales del gobierno.

La agencia Fitch asignó una calificación A+ con perspectiva estable a la emisión en ambos tramos, en línea con la nota para la deuda en moneda extranjera de largo plazo del país.

"La calificación soberana de Chile está apoyada en años de manejo fiscal prudente, un eficiente y confiable régimen monetario basado en la libre flotación y un modelo económico basado en mercados competitivos", indicó Fitch en una nota.

Estas fortalezas contrarrestan una alta dependencia en las materias primas, un bajo ingreso por habitante e indicadores de desarrollo más débiles que su pares, agregó.

La emisión para la próxima colocación de bonos ocurre en momentos en que el Producto Interno Bruto (PIB) se encamina a crecer 5% este año .

Chile, un acreedor neto, no ha entregado detalles del uso que dará a lo recaudado con la nueva emisión.

"Lo más probable es que consiga una tasa favorable. Quizá no tan positiva como la que consiguió el año pasado pero sí muy buena. Y es importante porque crea referencia para el mercado local", dijo Matías Madrid, economista jefe del Banco Penta.

Chile emitió en el 2011 un bono por US$1.000 millones a diez años plazo, a una tasa final de 3,25%, marcando un nuevo mínimo histórico para las emisiones del país desde 1822.