Santiago. El Ministro de Hacienda de Chile, Felipe Larraín, indicó que se estima un alza del gasto fiscal de 3,3 por sobre de lo estipulado en la Ley de Presupuesto, lo que deja un espacio limitado para implementar el plan de reconstrucción del país después del terremoto y el programa de gobierno.

Por ello explicó que para contar con los recursos necesarios, el Fisco recurrirá a fuentes variadas, entre las cuales se cuentan “ajustes tributarios moderados”.

Al analizar la situación de la economía, el ministro indicó que “el año 2010 nos ha presentado desafíos por sobre los esperados. La realidad chilena, incluyendo la programación fiscal, ha debido ajustarse a causa del terremoto del 27 de febrero. En este contexto, el Gobierno del Presidente Sebastián Piñera tiene hoy la doble tarea de implementar el Plan de Reconstrucción y de concretar su Programa de Gobierno”.

Larraín indicó que “cabe destacar que la Ley de Presupuestos 2009 se aprobó con un crecimiento de 5,7% respecto de 2008, lo que luego se aumentó a 14,5% al considerar el Plan de Estímulo Fiscal para hacer frente a la crisis económica internacional. Como resultado del mayor gasto y los menores ingresos, se generó un déficit efectivo equivalente a 4,4% del PIB, que a su vez implicó un déficit estructural equivalente a un 1,2% del PIB”.

Agregó que en noviembre de 2009, al aprobarse la Ley de Presupuestos para 2010, se estimaba un equilibrio estructural –esto es balance fiscal estructural- de 0% del PIB. Sin embargo, explicó que la situación proyectada para 2010 con datos a febrero, es decir, sin considerar el Plan de Reconstrucción, indica “un déficit estructural igual a un 1,2% del PIB”.

Según el ministro de Hacienda, “este cambio en la situación fiscal no se explica por una menor estimación de ingresos esperados. Por el contrario, el cambio en el escenario macroeconómico ha implicado un leve aumento en la proyección de ingresos. Actualmente éstos se estiman en 2,1% más que lo presupuestado, lo que se debe principalmente a un mayor crecimiento esperado de la demanda interna y a un aumento en el precio esperado del cobre, aunque contrarrestado por un menor tipo de cambio esperado”.

Larraín señaló que “la nueva situación fiscal se explica por un aumento en la proyección de gastos para 2010, que es 3,3% superior a lo contemplado en la ley. Esto no se debe confundir con sobre-ejecución, pues a febrero se había ejecutado un 14,1% de la ley aprobada, avance no particularmente alto si se toma como referencia el avance a febrero de 2009 que llegó a 15,2%”.

Añadió que el mayor gasto es consecuencia de incorporar en el presupuesto del año un conjunto de compromisos adquiridos con posterioridad a la aprobación de la ley, que suman US$1.481 millones.

“En definitiva, el punto de partida deja un espacio limitado para implementar el Plan de Reconstrucción y el Programa de Gobierno. Para poder financiarlos de manera responsable, el Fisco acudirá a variadas fuentes de financiamiento, incluyendo reasignaciones presupuestarias, ahorros, endeudamiento, venta de activos prescindibles, fomento a las donaciones y ajustes tributarios moderados”, enfatizó el ministro.

Larraín concluyó que en este contexto “actualizar las proyecciones resulta un ejercicio indispensable para contar con un diagnóstico certero que permita tomar decisiones eficientes respecto de las fuentes y usos de los recursos públicos. Esto es lo que hemos presentado con total transparencia”.