Santiago. El presidente chileno, Sebastián Piñera, anunció el domingo un plan por US$2.000 millones para subsidiar la recuperación o creación de empleos perdidos a causa de la aplicación de medidas restrictivas para frenar la pandemia de coronavirus.

El gobierno pagará hasta el 50%, con un tope de unos US$317, de los salarios de los trabajadores recién contratados y cubrirá hasta unos US$200 del salario de los empleados que se reincorporen a sus puestos tras un periodo de suspensión por una ley de protección del empleo, lanzada por el gobierno en abril para contrarrestar el efecto de la pandemia.

El paquete, que extenderá sus beneficios por hasta seis meses y busca crear un millón de nuevos puestos de trabajo, es la más reciente ronda de estímulos destinados a revitalizar la debilitada economía del mayor productor mundial de cobre.

Desde marzo, cuando se inició el brote infeccioso en Chile, el gobierno de centroderecha anunció varias medidas económicas de emergencia incluido el pago de bonos, préstamos blandos, el aplazamiento del pago de hipotecas y subsidios de alquiler, entre otras, que equivalen al menos a un 12% del PIB.

Las restricciones sanitarias para contener la propagación del virus, entre las que figuran cuarentenas y toque de queda, han golpeado sobre todo al comercio, servicios y turismo y el gobierno estima que se han perdido 1,83 millones de puestos de trabajo.

El desempleo trepó a su nivel más alto en una década, 13,1% en el trimestre a julio, mientras el Banco Central proyecta una contracción económica de entre 4,5% y 5,5% este año.

Piñera dijo que su plan está dirigido especialmente a los grupos más afectados por el desempleo durante la pandemia, incluidas mujeres, jóvenes y discapacitados. Las empresas que contraten a personas de esos tres grupos podrían contar con que el gobierno subsidie ​​hasta el 60% de sus salarios, señaló.

Hasta el domingo Chile reportó casi 458.000 casos del virus y 12.641 muertos a causa de la pandemia.