Santiago. La economía chilena creció un 4,6% interanual en agosto, levemente por debajo de lo esperado pero en línea con lo previsto para el segundo semestre del año, ante una desaceleración de la actividad global.

El Indicador Mensual de Actividad Económica (Imacec), que representa una medición superior al 90% del Producto Interno Bruto (PIB), no registró variación en su comparación mensual desestacionalizada, lo que sumado a las proyecciones de desaceleración económica refuerza las apuestas de estabilidad en la tasa de interés clave del Banco Central.

"En el resultado del mes incidió el dinamismo del comercio minorista, en particular las ventas automotrices, lo que fue atenuado por la caída de la actividad minera", dijo este miércoles el Banco Central en un comunicado.

Un sondeo de Reuters había estimado un incremento interanual del Imacec del 4,8% para el octavo mes del 2011, luego de que en agosto del año pasado avanzó un 7,3%.

Entre enero y agosto, el Imacec acumuló una expansión interanual del 7,3%, por debajo del 8,4% que registró en el primer semestre.

El Imacec interanual de agosto, superior al 4% anotado en julio, se ubica cerca del promedio esperado para el segundo semestre, de un crecimiento entre 4,5% y 5%.

Con los datos a agosto, el tercer trimestre se encamina a una expansión interanual de entre 4% y 4,5%, pronosticó la corredora BCI.

Para todo el año, el Banco Central ha estimado una expansión del PIB de entre 6,25% y 6,75%.

En la víspera, el Gobierno reveló que espera un crecimiento de la economía chilena del 5% para el próximo año.

Tasa estable

La gradual desaceleración de la actividad económica local se ha visto reforzada en los últimos meses por una agudización de la crisis internacional, que ha golpeado al precio del cobre, principal envío del país, con su efecto en una fuerte depreciación de la moneda local.

"Estos datos son consistentes con una desaceleración el segundo semestre del año, lo que junto a un deteriorado escenario externo, podría llevar al Banco Central a mantener la Tasa de Política Monetaria (TPM)" en la próxima reunión del 13 de octubre, dijo la correduría Banchile.

El organismo rector mantiene desde hace tres meses congelada la tasa de interés clave en 5,25%, luego de agresivos incrementos, por un menor dinamismo de la economía y las turbulencias internacionales.

Analistas no descartan que el Banco Central introduzca un sesgo más expansivo en su próximo comunicado de política monetaria.

Goldman Sachs estimó que la desaceleración de la demanda interna desde principios de año reduce el riesgo de inflación y además podría contribuir a bajar la presión en el mercado laboral.

"La corrección reciente de los precios de las materias primas y riesgos importantes que aquejan el panorama de la economía global pueden llevar al Banco Central a empezar a añadir un poco de estímulo monetario a la economía antes de que finalice el año", dijo Alberto Ramos, economista de Goldman Sachs.