Pekín. China exigió este viernes al resto del mundo que no se inmiscuya en la forma como administra el yuan, calificando a la paridad cambiaria como asunto soberano que es de su propia  decisión.

Pekín está bajo presión, particularmente de Washington, para que permita que el yuan se aprecie con el objetivo de ayudar a reducir el déficit comercial de Estados Unidos con China.

Los mercados creen que el tema surgirá en la cumbre que sostendrá la próxima semana el Grupo de los (G-20) en Canadá.

Sin embargo, funcionarios de alto rango rechazaron esa idea. "El RMB es la divisa de China, así que no creo que sea un tema que deba ser discutido internacionalmente", dijo en una sesión informativa Cui Tiankai, un viceministro de Relaciones Exteriores que es el funcionario a cargo de hacer los preparativos para la cumbre.

China ha mantenido el yuan -también conocido como renminbi (RMB)- estable cerca de 6,83 unidades por dólar durante casi dos años, para ayudar a sus exportadores a capear la crisis financiera global.

Muchos economistas occidentales creen que la moneda estaría subvaluada en hasta 40%.

Zhang Tao, jefe del departamento internacional del banco central, dijo que por lo que tiene entendido el yuan nunca ha sido tema de discusión en cumbres previas del G-20.

"El gobierno chino decidirá sobre su política externa de tasa cambiaria de acuerdo a la situación económica doméstica y global", declaró Zhang.