El Consejo de Estado de China, el Ejecutivo del país asiático, anunció que reducirá "gradualmente" las transferencias que el Gobierno central hace a los locales, en lo que supone un avance hacia una reforma de su sistema fiscal.

En una guía sobre las transferencias de pagos, de la que el gabinete chino informó en un comunicado, se avanzó que la segunda economía del mundo seguirá adoptando medidas para asegurar "un uso eficiente de los fondos" públicos.

El actual sistema de transferencias de pagos, señaló el Consejo de Estado, "no satisface los requisitos de un sistema fiscal y de tasación moderno", por lo que añadió que será reformado.

El nuevo paso de esa reforma que se acaba de anunciar es un recorte en las transferencias especiales que Pekín hace a las administraciones regionales, del que no se dieron más detalles.

"El gobierno permitirá al mercado jugar un rol decisivo y restringirá gradualmente las transferencias de pago especiales en los negocios e industrias competitivos, para mantener un entorno justo para la competencia", afirmó el Consejo de Estado.

Asimismo, el Ejecutivo chino instó a las administraciones locales y regionales a planificar "de forma racional" en qué gastan su dinero y advirtió de que a partir de ahora se requerirá "una gestión eficiente y una supervisión estricta" del sistema de transferencias.

Por otra parte, el Consejo de Estado también anunció su intención de aclarar las competencias de cada administración para evitar duplicidades y mejorar la gestión del dinero público.

Las áreas de Defensa, Asuntos Exteriores, Seguridad Nacional y aquellas normas económicas que afecten a todo el territorio quedan reservadas para el Ejecutivo central, avanzó el comunicado.

Las administraciones locales de China tienen una elevada deuda, que, según una auditoría realizada el año pasado, asciende a US$3 billones.