Pekín. El banco central de China ha retirado al menos 20.000 millones de yuanes (US$3.000 millones) de algunos prestamistas estatales a través de letras designadas, como un castigo contra ellos por haber prestado demasiado dinero en agosto, dijeron fuentes bancarias.

El Banco Popular de China obligó a bancos estatales, incluyendo al Industrial and Commercial Bank of China, al China Construction Bank Corp y al Agricultural Bank of China Ltd, a que compren letras que el banco emitió para ellos a un precio fijo, señalaron las fuentes a Reuters este viernes.

Los precios y detalles de las letras no fueron revelados, pero según prácticas de China en el pasado, las letras designadas por lo general tienen un precio excesivo.

El banco central evitó realizar declaraciones.

"La decisión es un pequeño castigo para los bancos que no siguieron la línea del banco central", dijo a Reuters un operador del mercado interbancario de bonos, pidiendo no ser identificado.

La cifra de 20.000 millones de yuanes es bastante pequeña en lo que concierne a las operaciones rutinarias en el mercado abierto interbancario. Solamente esta semana, el banco central ha inyectado una cantidad neta de 100.000 millones de yuanes vía sus operaciones regulares en el mercado abierto.

Esto sigue a un gran anuncio realizado en agosto para retirar liquidez. En esa ocasión, se le pidió a los bancos que incluyeran sus depósitos marginales en las reservas que mantienen en el banco central, medida que retiró hasta US$141.000 millones del sistema bancario.

Pese a esas medidas, la liquidez ha mejorado en el mercado interbancario. "La liquidez general sigue siendo abundante. El banco central reforzaría sus esfuerzos para retirar liquidez en las próximas semanas", declaró el operador.

El banco central ha lanzado una ofensiva para moderar los préstamos bancarios como una vía para reducir la inflación, que en agosto se desaceleró a un 6,2% tras tocar en julio un máximo en tres años.

La institución emite letras designadas a los bancos que estén prestando más, obligándolos a comprar esas letras.

Esta movida es considerada menos potente que otras medidas administrativas de control de liquidez, tales como un cambio en las cuotas de créditos y en los ratios de reservas.