China anunció este miércoles una serie de medidas para alentar el comercio exterior y ayudar a los exportadores, en momentos en que la segunda mayor economía del mundo enfrenta una persistente debilidad en la demanda tanto a nivel local como desde el extranjero.

Las exportaciones e importaciones chinas cayeron en los 10 primeros meses del año, y el panorama para el comercio exterior es "complicado y desalentador", según una nota publicada en el sitio web de la aduana china.

Entre las nuevas políticas destacan la reducción de costos para importadores y exportadores, hacer más eficaz el paso de bienes por aduanas y la recolección de estadísticas más precisas.

China debilitó su moneda, el yuan, frente al dólar, pero pocos creen que los exportadores chinos se vean aliviados a menos que se produzca una devaluación drástica.

De hecho, Pekín quiere dejar de depender de sus manufacturas de exportaciones básicas y subir en la cadena de valor a productos y servicios de alta tecnología.

El crecimiento económico chino bajó a un 6,9% en el tercer trimestre, por debajo de la marca de 7% por primera vez desde la crisis financiera global.