Pekín. China se ajustará a una reforma gradual de su divisa yuan, anunció el lunes el presidente chino, Hu Jintao, a Estados Unidos al inicio de charlas de alto nivel, en las que Corea del Norte emergió como un punto de potencial controversia.

Hu, hablando en la sesión de apertura del Diálogo Económico y Estratégico (S&ED) entre su país y Estados Unidos, dijo que ambas potencias globales deben mejorar su coordinación político económica y trabajar juntos para promover una "recuperación económica plena".

La mayor economía del mundo y la tercera más grande buscan estabilizar sus relaciones luego de un brote de tensión a comienzos de año, y aunque Hu no planteó nuevos términos en la disputa sobre el yuan que los ha dividido, él estableció en general un tono conciliador para los dos días de charlas.

"China continuará avanzando de manera constante para avanzar la reforma del mecanismo de formación de la tasa de cambio del renminbi siguiendo los principios de que sea independiente, controlable y gradual", declaró.

El renminbi es otro nombre para la divisa yuan.

Hu dijo que su gobierno quiere expandir la demanda interna para crear un crecimiento más equilibrado, algo que Washington -preocupado por su enorme déficit comercial con China- también ha buscado.

En la cita, el secretario del Tesoro estadounidense, Timothy Geithner, llamó a Pekín a trabajar juntos para reducir las barreras comerciales y desarrollar una economía global más balanceada.

Geithner instó indirectamente a Pekín a aflojar sus políticas de "innovación local" que buscan dar a las compañías locales una mayor participación de las nuevas tecnologías de avanzada desarrolladas en China.

Corea del Norte. Pero los votos de una coordinación económica más estrecha fueron contrarrestados parcialmente por el esfuerzo de la secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, para instar a China a que se sume a la presión internacional contra Corea del Norte.

El presidente surcoreano, Lee Myung-bak, dijo que llevaría a Pyongyang ante el Consejo de Seguridad de la ONU luego de que su gobierno concluyó que Corea del Norte fue responsable de torpedear a fines de marzo una de sus naves de guerra, el Cheonan, dando muerte a 46 marineros.

China es el único socio importante de Corea del Norte, y no ha criticado públicamente a Pyongyang por el hundimiento, y en su lugar ha hecho llamados generales a la moderación. Previamente este mes, China recibió en una visita al líder norcoreano, Kim Jong-il.

"Hoy enfrentamos otro serio desafío provocado por el hundimiento de la embarcación surcoreana", dijo Clinton en la reunión. "Debemos trabajar juntos para abordar este desafío y avanzar en nuestros objetivos comunes de paz y estabilidad en la península coreana", agregó.

Las tensiones entre Pekín y Washington se incrementaron en los primeros meses del 2010, cuando China rechazó las críticas estadounidenses a su censura en internet, por las ventas de armamento de Washington a Taiwán, y la reunión del presidente Barack Obama con el Dalai Lama, el exiliado líder tibetano.

Pekín considera a Taiwán como parte de su territorio y Hu dijo que es importante que los países respeten sus respectivas soberanías.

Discusión serena. Funcionarios chinos han dicho que sólo quieren una "discusión serena" de las quejas estadounidenses respecto a que el yuan está muy depreciado, los que le da una ventaja injusta a los fabricantes chinos.

El gobierno del presidente Obama hasta el momento parece dispuesto a someterse a estos deseos con la esperanza de que un enfoque menos confrontacional dará a Pekín más espacio político para permitir que su moneda se aprecie. Geithner no mencionó el tema del yuan en sus comentarios iniciales en el S&ED.

El principal diario oficial chino, el Diario del Pueblo, repitió el lunes la posición de Pekín de que un alza en el yuan no ayudará de cualquier manera a la economía estadounidense.

"La apreciación del renminbi no resolverá el desequilibrio comercial entre ambos países y no resolverá los problemas de empleo en Estados Unidos", dijo un comentario en la publicación.

"China está avanzando en la reforma del mecanismo de formación de la tasa de cambio del renminbi basada en sus necesidades de desarrollo económico", agregó.

El déficit comercial anual de Estados Unidos con China cayó a US$226.800 millones en 2009, respecto al récord de US$268.000 millones de 2008. Sin embargo, el gobierno del presidente estadounidense, Barack Obama, busca aumentar las exportaciones y el empleo y el déficit sigue siendo un punto de fricción con Pekín.