Ginebra. China descartó los comentarios de Estados Unidos sobre que Pekín está bloqueando un nuevo acuerdo comercial, diciendo que fue Estados Unidos el que estancó el progreso en la extendida ronda de Doha de la Organización Mundial de Comercio.

Los enfadados comentarios del embajador de China ante la OMC indican lo difícil que es superar las diferencias en las negociaciones de Doha, lanzadas a fines del 2001, debido a las diferencias entre Estados Unidos y las grandes economías emergentes, principalmente China.

"Todos saben cuál es la verdadera razón del estancamiento de la ronda de Doha y de dónde vienen los principales obstáculos políticos", dijo el domingo Sun Zhenyu a Reuters.

"Estados Unidos es el único miembro que insiste en que aún estamos lejos de la conclusión de la ronda. Su nueva solicitud excesiva sobre un nivel elevado de ambición es de hecho equivalente a un reinicio de la ronda y una desviación flagrante desde los mandatos originales de negociación", agregó.

Guerra de palabras. La frustración de ambas partes se ha convertido en una guerra de palabras, lo que hace aún más difícil un acuerdo, un hecho que fue reconocido por los líderes de los países del G8, que incluye a Estados Unidos, pero no a China, cuando descartaron el sábado en su cumbre en Toronto un compromiso para completar Doha durante este año y simplemente renovaron su voluntad de completar el acuerdo.

Sun respondió a comentarios de su homólogo estadounidense, Michael Punke, el embajador de Estados Unidos ante la OMC.

Punke dijo a Reuters en una entrevista el 24 de junio que las negociaciones se estancaron por una negativa de China y otras economías emergentes, como Brasil e India, a abrir sus mercados.

Estados Unidos dice que los grandes países emergentes se han beneficiado del sistema de comercio mundial y también serán la fuente de gran parte del crecimiento futuro. Ellos, por lo tanto, tienen el deber de abrir sus mercados para abrir nuevas oportunidades de negocios, no sólo para los países ricos, sino también para otros países en desarrollo.

Dice que China, ahora el mayor exportador mundial, ha logrado claramente enormes ganancias al sumarse a la OMC en el 2001, cuando hizo grandes recortes a los aranceles y abrió sus mercados.

Pero Punke sostuvo que China no ha respondido a las solicitudes de Estados Unidos para negociaciones detalladas frente a frente, aunque hay señales de esperanza de que Brasil e India participarían en tales conversaciones.

El dijo que Estados Unidos reconoce que unas negociaciones serias involucran dar y recibir, señalando que Washington está listo para pagar por nuevas concesiones de sus socios.

Pero Sun dijo que Estados Unidos está intentando reabrir lo que ya ha sido acordado en los últimos ocho años al realizar nuevas demandas a los países en desarrollo para que abran sus mercados sin decir qué dará a cambio. "La culpa que asignan a China, Brasil e India no es nada sino un pez rojo para distraer la atención de la gente del problema real", afirmó.

Si Estados Unidos realmente quiere hacer avances en las negociaciones, podría abordar varios temas delicados, sostuvo. Podría reducir sus subsidios agrícolas que distorsionan el comercio, especialmente el del algodón, desde US$15.000 millones, cortar los "topes arancelarios" a bienes delicados que mantienen fuera las importaciones de los países en desarrollo.

También podría cumplir con los fallos de la OMC que condenan su controvertido método de cálculo de impuestos contra el dumping, conocido como "zeroing", y permitir el ingreso de más trabajadores temporales a servicios como la salud y la construcción.

Sun dijo que China está negociando activamente la ronda de Doha y que bajo las propuestas actuales reduciría sus aranceles agrícolas e industriales en cerca de un 30 por ciento, así como abriría varios sectores de servicios nuevos a la competencia extranjera.

China ha llamado reiteradamente al G20 a lograr un acuerdo sobre Doha para ayudar a la recuperación mundial, pero el acuerdo tiene que beneficiar a los países en desarrollo, no los intereses de uno de los miembros ricos de la OMC, afirmó.