Pekín. El crecimiento económico de China probablemente se ralentizó en el segundo trimestre debido a que siguió retirándose el programa de estímulo del gasto del gobierno y comenzó a notarse el efecto de las medidas de endurecimiento.

El producto interior bruto registró un crecimiento interanual de 10,5% entre abril y julio, mientras que en el trimestre anterior avanzó 11,9%, según las previsiones de los 14 economistas consultados por Dow Jones Newswires.

La oficina nacional de estadística china publicará el dato del PIB el jueves a las 0200 GMT.

La ya anticipada desaceleración no es motivo de preocupación porque el crecimiento sigue siendo firme, según los economistas. En términos intertrimestrales, el crecimiento económico chino se ha estado desacelerando durante un año, de acuerdo con sus estimaciones.

Factores clave. En el segundo trimestre, los analistas estarán pendientes de factores de riesgo que podrían ralentizar aún más el crecimiento, como el impacto de la crisis europea en las exportaciones. Uno de los factores adversos sería la caída de la inversión privada en la construcción por las restricciones impuestas por el gobierno a la compra de viviendas, según los economistas.

En cuanto a la inflación china, se espera un avance en junio del 3,3%, según los economistas, tras la aceleración del 3,1% en mayo. Esto supondría el segundo mes consecutivo con una tasa de inflación por encima del objetivo de Pekín de mantenerla en 3% durante todo el año.

Los economistas esperan que la inflación se contraiga en el segundo trimestre debido a una mayor base comparable en el mismo periodo del año anterior y a la reciente caída de los precios de los vegetales y otros alimentos, componentes clave en la cesta del IPC.