Pekin. China elevó este domingo la proporción de depósitos que los prestamistas deben mantener en reservas en el banco central, otro paso en su campaña de varios meses para reducir el exceso de efectivo en la economía en momentos en que la inflación se apresta a subir.

El Banco del Pueblo de China dijo que aumentaría a partir del 10 de mayo el ratio de requisitos de reservas en 50 puntos básicos, su tercer alza de esta magnitud en lo que va del año.

La medida, que absorberá cerca de 300.000 millones de yuanes (US$44.000 millones) del sistema bancario, busca fomentar la especulación de que los funcionarios se preparan para un influjo de capital, en anticipación a la esperada decisión de dejar que el yuan reanude su fortalecimiento tras un estancamiento desde julio del 2008.

Sin embargo, los dos incrementos antes este año no estuvieron vinculados a ningún cambio en la actual política monetaria y varios economistas han recalcado que el banco central necesita elevar regularmente sus requisitos de reservas simplemente para mantener a raya el nivel de liquidez.

"A partir de marzo se ha estado produciendo nuevamente una presión sobre los precios bastante seria", dijo Dong Xian'an, economista jefe de Industrial Securities de Shanghái.

"Pero dado que los precios de la vivienda han estado cayendo en términos de mes a mes, pensamos que las autoridades presionarán de nuevo por aumentos en la tasa de interés. En lugar de eso, está muy claro que el banco central prefiere usar medidas cuantitativas para sus controles monetarios", señaló.

Además de aumentar sus requerimientos de reservas, que ahora se ubican en 17% para los grandes prestamistas, Pekín ordenó a los bancos regular su emisión de créditos y el banco central intensificó su absorción de efectivo a través de operaciones de mercado.

Sin embargo, en contraste con vecinos regionales como India, Malasia, Vietnam y Australia, China no ha recurrido al instrumento radical de aumentar los costos de préstamo, al menos mientras mantenga dudas sobre la solidez de la recuperación económica.