Beijing. China se convirtió en un país exportador de capital neto en 2015, siendo el año pasado la primera vez que la inversión china en ultramar excedió la inversión extranjera en China, según un informe publicado el 23 de noviembre.
El Libro Azul de la Globalización de las Empresas Chinas (2016), compilado por el Centro para China y la Globalización, señala que la inversión extranjera directa (IED) en 2015 alcanzó los US$145.600 millones, 18,3% más que en el mismo período del año anterior. Esto también marca la primera vez que la IED de China ocupó el segundo lugar en el mundo. Mientras tanto, la cantidad de capital extranjero en China fue de US$135.600 millones en 2015.
El informe añade que el mundo fue testigo del rápido crecimiento de las empresas chinas que realizaban compras y adquisiciones en el extranjero o que participaban en fusiones entre 2015-16. Las fusiones y adquisiciones en el extranjero han superado los US$110.000 millones desde principios de 2016, mientras que la cifra en 2015 en su conjunto fue de US$106.800 millones.
En particular, el entusiasmo de las empresas chinas por las inversiones fue evidente en Estados Unidos, Europa y algunos países asiáticos, según el informe, que señala que entre 2015 y 2016 fue una "época de oro" para las empresas chinas que invirtieron en el extranjero.
Dirigiéndose a un seminario el 23 de noviembre, el investigador He Weiwen, que también trabajó como asesor económico y comercial en los consulados chinos en Nueva York y San Francisco, señaló que las empresas chinas tienden a invertir mucho en el sector inmobiliario, pero existe un enfoque inadecuado en la fabricación de artículos de gama alta, como en la industria bio-farmacéutica.