Chipre espera completar esta semana las negociaciones con la troika sobre el programa de condiciones ligado al rescate, para poder recibir ya en mayo el primer tramo de ayuda.

Según informan los medios locales, el objetivo es que a finales de la semana se concluyan las conversaciones con el equipo de la troika (Comisión Europea, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional) que llevan varias semanas en la isla, para poder llevar los acuerdos al Eurogrupo que se celebrará el 12 de abril en Dublín.

En caso de que el Eurogrupo de luz verde al memorando, el acuerdo debe ser votado posteriormente en los Parlamentos de la Unión Europea, cuya legislación así lo exige.

De acuerdo con los medios chipriotas, está previsto que el Parlamento alemán vote en la tercera semana de abril.

Según el rotativo chipriota Politis, entre las medidas de ajuste que se discuten figura el recorte de los salarios del sector público en un 5% y el despido de 2.000 empleados dependientes del ministerio de Educación.

En su primera entrevista tras el acuerdo con el Eurogrupo en el diario Fileleftheros, el presidente, Nikos Anastasiadis, aseguró este fin de semana que el recorte de salarios o puestos de trabajo en el sector público no está sobre la mesa de negociaciones.

Sin embargo, su ministro de Finanzas, Mijalis Sarris, había señalado unos días antes que no esperaba que fuera necesario un "recorte significativo" en los salarios públicos, sin excluir que lo vaya a haber.

Entre los compromisos adoptados por Chipre de cara a la firma del memorando figura, además de una reestructuración bancaria radical, un amplio plan de reformas estructurales, privatizaciones, así como la subida del impuesto de sociedades.

Anastasiadis anunció este fin de semana una docena de medidas urgentes encaminadas a relanzar la economía y la inversión extranjera, entre ellas exenciones fiscales para los beneficios reinvertidos o la apertura de casinos.