La ministra francesa de Economía, Christine Lagarde, defenderá este jueves en Washington su candidatura a la jefatura del FMI, tras trascender este miércoles en París que su nombre aparece en una investigación sobre "abuso de poder social", una información minimizada por sus colaboradores.

Lagarde anunció este martes, a través de la red social Twitter, su partida hacia la capital estadounidense.

Tiene previsto presentarse este miércoles en la sede del Fondo a fin de sostener reuniones bilaterales. Además, se reunirá con el secretario de Tesoro de Estados Unidos, Timothy Geithner.

El jueves, Lagarde tendrá una audiencia con los 24 miembros del consejo de administración del FMI, quienes nombrarán al sucesor del ex director gerente de la institución, el francés Dominique Strauss-Kahn.

"Durante su encuentro informal con el consejo, cada candidato presentará su punto de vista sobre las problemáticas a las que se enfrentan el Fondo y sus Estados miembro, y los funcionarios podrán dialogar con los candidatos", explicó el FMI el lunes.

Por otra parte, este miércoles en París, fuentes cercanas al caso indicaron que la Fiscalía de París abrió a mediados de junio una investigación preliminar sobre un eventual "abuso de poder social" contra un alto funcionario en un asunto en el que aparece involucrada Lagarde.

Esta investigación está separada del procedimiento que se lleva a cabo ante la Corte de Justicia de la República (CJR, instancia encargada de las infracciones cometidas por ministros en ejercicio), que el 8 de julio anunciará si abre una investigación por abuso de autoridad contra Lagarde.

En el proceso para el nombramiento del nuevo director gerente del FMI, el contrincante de Lagarde, el mexicano Agustin Carstens, pasó por el mismo trámite el martes.

Durante su discurso de presentación, el gobernador del Banco de México abogó por un FMI imparcial, que represente mejor a las economías emergentes dentro de su consejo de administración, que sea abierto a las reestructuraciones de deuda pública en caso de crisis y por el incremento de los recursos permanentes de la institución multilateral.

"Fue una reunión larga, muy organizada, en la que se me permitió expresar mi punto de vista sobre el Fondo Monetario y los desafíos que afronta", declaró Carstens a la salida de su audiencia.

Según las entrevistas que Lagarde acordó a la prensa y a internautas y a la carta de presentación que preparó con el fin de obtener la dirección de la institución internacional, la ministra francesa detallará, durante su audiencia, su visión de un FMI "reactivo, cooperativo, legítimo y equitativo".

Se dijo, a través de Twitter, partidaria de un "liberalismo moderado".

Estas audiencias son la última etapa de una campaña que llevó a los dos candidatos a visitar varios países.

Desde el 1° de junio pasado, el gobernante del Banco de México viajó sucesivamente a Brasil, Argentina, Canadá, India, Estados Unidos, China y Japón.

Por su parte, la ministra francesa de Economía visitó, desde el 30 de mayo, Brasil, India, China y Portugal. Además, asistió a la asamblea anual del Banco Africano de Desarrollo para luego visitar Arabia Saudita y Egipto.

Es la primera vez que dos candidatos a la dirección del FMI entablan campañas tan intensas.

En 2007, Strauss-Kahn fue el primer candidato al puesto de director del FMI que decidió visitar múltiples capitales y no sólo Washington. Esta forma de hacer campaña le valió una ventaja decisiva frente a su entonces contrincante, el checo Josef Tosovsky.

Una mujer y 23 hombres, quienes representan a su país o a un grupo de países en el consejo de administración, deben designar "por consenso" o en su defecto por votación, a su nuevo director gerente.

Planean reunirse formalmente para discutir sobre ambos candidatos el 28 de junio, a fin de dar a conocer su decisión a más tardar el 30 del mismo mes.

Aún si los grandes Estados miembro europeos no han definido oficialmente su posición, Lagarde -quien podría ser la primera mujer que asumiera la dirección del FMI- se perfila como favorita, según el mismo Carstens.

Desde 1946, un acuerdo tácito otorga a Europa la dirección del FMI y a Estados Unidos la presidencia del Banco Mundial.