Berlín. La cifra de desempleados en Alemania con origen extranjero duplicaba a finales del año pasado la de los parados naturales del país, según un informe presentado este miércoles por el gobierno el que se aborda la falta de profesionales cualificados en el mercado laboral alemán.

Según el documento, el 70% de los extranjeros sin empleo carecen de un título profesional reconocido, aunque la cualificación de los inmigrantes aumenta constantemente y los jóvenes ya están mejor formados que la media alemana.

"Hay que aumentar los esfuerzos por una mejor integración de los inmigrantes (desempleados) en el mercado laboral", algo también "necesario desde el punto de vista económico", subraya el estudio, presentado por la ministra de Trabajo, la cristianodemócrata Ursula von der Leyen.

Asimismo, sólo una de cada dos mujeres extranjeras con hijos tiene un trabajo, frente al 72% de las madres alemanas, agrega el informe, aprobado previamente por el Consejo de Ministros.

En términos generales, la cifra de mujeres empleadas con niños menores de edad aumentó en 60.000 de un 64,1% en 2006 a 5,6 millones de trabajadoras (70,2%), indica el documento.

A pesar de los esfuerzos por mejorar la situación, la economía sigue acusando una escasez de personal cualificado, con 850.000 puestos vacantes, aunque el gobierno afirma que ya se han dado primeros pasos exitosos para solventar el problema.

Entre las tendencias positivas, la ministra de Trabajo aludió al aumento de mujeres y personas de más edad en el mercado laboral.

"Garantizar personal cualificado es el desafío de por sí, es el telón de Aquiles de la economía alemana", reconoció.

Según Von der Leyen, "debido al cambio demográfico, el número de personas en el mercado laboral no aumentará", por lo que si no se toman medidas, Alemania podría contar hasta 2025 con hasta seis millones menos de ciudadanos en edad de trabajar que en la actualidad.

"Es decir que debemos aprovechar el potencial de aquellos que existen", subrayó.

Para ello, precisó, es necesario mejorar las opciones de compaginar la vida familiar con la laboral para que las madres puedan volver al mercado de trabajo, impulsar la cualificación de los mayores y ofrecer una "segunda oportunidad" a los jóvenes de entre 25 y 35 años que carecen de un título profesional.