La clase alta fue la que más creció entre los hogares uruguayos en los últimos tres años, según la revisión anual 2012 del Índice de Nivel Socioeconómico (INSE) elaborado por el Centro de Investigaciones Económicas (Cinve), al que accedió El Observador.

La clase media sigue siendo mayoría en el país con 52,8% de los hogares en ese estrato social, pero el sector de mayores ingresos fue el que más se expandió hasta 16,5%, dos puntos y medio porcentuales más que el informe anterior, según el estudio de Cinve. En tanto, la clase baja se redujo en los últimos tres años, pero continúa siendo casi un tercio del total de los hogares (30,7%).

El estudio, realizado por las investigadoras Cecilia Llambí y Leticia Piñeyro, identificó que en 2008 había en el país 53% de hogares en la clase media, 33% en el sector social bajo y 14% en el estrato alto.

El segmento de mayores ingresos se compone, según el análisis, de dos grupos: el A- que incluye a un grupo con determinada homogeneidad dentro de la clase alta, y un estrato superior denominado grupo A+. El primer grupo representó 11,8% de los hogares mientras que el restante contuvo al 4,7% de las familias más ricas del país.

En tanto, la leve disminución de la clase media general –que pasó en tres años de 53% a 52,8%– puede explicarse por el paso hacia alguna de las dos categorías de la clase alta, ya que la clase baja también ser redujo. Al interior del grupo intermedio –que se divide en tres subgrupos– se notó una caída de la clase media alta (M+) en los últimos tres años, al pasar de 17,5% a 16,4%.

Lo mismo sucedió con el segmento medio (M) que pasó de 18,9% a 18% del total, mientras que el medio bajo (M-) creció de 16,6% a 18,4%.

Entre los hogares de Montevideo la prevalencia de la clase media es más significativa aún con el 53,7% sobre el total, mientras que 22,7% son considerados clase alta. Los hogares bajos, en la capital, son 23,7%, según el estudio de Cinve. La polarización es mayor en el interior del país, donde 35,9% pertenecen al segmento de menores ingresos. La clase media vuelve a ser mayoría con 52,4%, y la clase alta se reduce a 11,8% de los hogares.

Método. Las investigadoras realizan para el estudio una revisión a partir del “puntaje del hogar” que de alguna manera actualiza la Encuesta Continua de Hogares (ECH) de 2008 del Instituto Nacional de Estadística (INE) y por el que se sopesa esta medición. En el análisis suele tomarse el ingreso promedio más los bienes y servicios con que cuenta una casa, y se toma en cuenta la capacidad de consumo y gasto.

“Se intenta comparar el puntaje actual (estimado a partir del Encuesta Continua de Hogares de 2008) con el puntaje que surge de predecir el ingreso de los hogares con las mismas variables en la ECH 2011 (último año del que se tienen datos)”, dice el texto elaborado por las economistas del Cinve.

Con el nuevo método de clasificación se “genera grupos de hogares de tal forma que se reduce la variación al interior de cada grupo y se maximizan las diferencias entre los grupos (…). De este análisis surgen umbrales de estratos que aseguran que hogares sean más homogéneos al interior del estrato y más heterogéneos entre estratos”, prosiguió el estudio.
Si se aplica la lógica de la ECH 2008 a la realidad actual, los números varían un poco: 23,5% de la población pertenece a la clase baja, 54,9% a la media y 21,7% a la alta.

En todo caso, no hay grandes diferencias estadísticas entre una y otra medición. La proporción de hogares clasificados en los estratos bajos disminuye mientras que aumenta la de los hogares encasillados como altos.

“Cabe notar que la clasificación que surge en 2011 de acuerdo a los nuevos umbrales estimados es bastante similar a la obtenida en el año base, 2008. Ello quiere decir que en cada estrato de nivel socioeconómico, el porcentaje de hogares ‘lo más parecidos posible’ (y distintos del resto) es similar entre ambos años. Pero esto no implica que el nivel de gasto o de confort de los hogares permanezca igual, sino que se observa un corrimiento general hacia arriba entre ambos años”, explicita el informe del Cinve, organismo al que pertenece el ministro de Economía, Fernando Lorenzo, aunque está en uso de licencia desde que integra el gobierno.

Qué tienes. Para el estudio de los hogares se tomó en cuenta si había menores de hasta 10 años, si al menos se encontraba un universitario, se preguntó el nivel educativo del principal sostenedor, a la atención a la salud del que hace cabeza en el hogar, así como el número de personas que perciben ingresos. También se consideró el tipo de construcción de la vivienda, la cantidad de baños, si contaban con auto, televisor a color, heladera con o sin freezer, aire acondicionado, DVD, computadora, lavarropa, lavavajillas, microondas, teléfono y servicio doméstico, entre otros indicadores de confort.