Los países que soliciten un programa de compra de bonos del Banco Central Europeo no se verán necesariamente ante la petición de hacer más recortes, puesto que algunos gobiernos ya han dado pasos sólidos en esa dirección, dijo este sábado Benoit Coeure, miembro del consejo de gobierno del BCE.

En declaraciones que podrían calmar algunos temores en España sobre solicitar apoyo del BCE para reducir el rendimiento de sus bonos soberanos, Coeure dijo que la idea del programa del banco central "no es apilar más austeridad encima de austeridad".

"La intervención del BCE sólo puede funcionar si los países están en el camino de vuelta al crecimiento que les permitirá reducir su deuda", dijo Coeure a la radio France Inter.

"Eso no supone necesariamente más austeridad. Algunos países, como sabemos, ya han dado muchos pasos en la dirección correcta y por tanto no se les harían necesariamente más demandas", añadió.

El BCE acordó este jueves lanzar un programa posiblemente ilimitado de compra de bonos para bajar los costos de financiación de los miembros de la zona euro en problemas, pese a la resistencia del Bundesbank alemán, un anuncio que disparó las acciones en los mercados financieros europeos.

El presidente del BCE, Mario Draghi, dijo que el plan de comprar deuda soberana a corto plazo en el mercado secundario estaba sujeto a "condiciones estrictas y efectivas", como que los países aspirantes soliciten primero un programa de ayuda de los fondos de rescate de la zona euro FEEF y MEDE, lo que podría implicar compromisos de realizar más reformas.

Esto agravó las deudas sobre si el gobierno del presidente Mariano Rajoy, que lucha contra una profunda recesión y un desempleo que ronda el 25%, solicitaría la ayuda. Rajoy ha insistido en que España ya ha tomado las necesarias y dolorosas medidas que hacían falta para restaurar las finanzas públicas.

"Esta es una conversación que debe producirse no entre España y el BCE, sino entre España y los otros miembros de la eurozona (...) Es una decisión política", señaló Coeure.

La vicepresidenta del gobierno español, Soraya Sáenz de Santamaría, ha dicho que España abordará las condiciones que conlleva el programa del BCE con sus socios de la zona euro en una reunión de ministros de Finanzas de la UE que se celebrará en Chipre la semana que viene.

Coeure dijo que la compra de bonos del BCE no bastará para resolver la crisis del bloque y que el crecimiento seguirá siendo débil en 2012 y 2013.

Reducir los niveles de deuda es una condición para regresar al crecimiento, dijo, si bien también hacen falta políticas para poner en marcha las economías del área de la moneda única, como el programa de estímulo de 120.000 millones de euros acordado este año por los líderes de la región.

"Hoy estamos en una situación en la que el mercado único ya no está funcionando, especialmente en el caso del mercado de capitales", dijo Coeure, señalando también a la fragmentación en los mercados de servicios y trabajo.

Además, indicó que un plan paneuropeo de prestación de desempleo permitiría a los trabajadores moverse con más libertad por la región.

"Hay una amplia gama de políticas económicas para restaurar el dinamismo en Europa que no se han explorado lo suficiente", declaró. "Es urgente porque esta crisis social ha durado muchos meses y cuánto más se arrastre Europa en ella, peores serán las consecuencias sociales y económicas", añadió.