Bogotá. El gobierno de Colombia adoptó medidas arancelarias y fiscales para aliviar las presiones cambiarias por el alza del peso, que complementan la intervención del Banco Central en el mercado.

El gobierno eliminó la exención tributaria para los intereses de los préstamos en el exterior, en busca de encarecerlos, al tiempo que anunció que no traerá al país US$1.500 millones previstos para este año.

Además, el ministerio de Hacienda anunció que comprará en el mercado forward hasta US$3.700 millones en el 2011 si las condiciones son aceptables.

En tanto, el gobierno redujo el arancel general promedio que cobra el país a 8,2% desde el actual 12,2% que le implicará un costo fiscal de alrededor de US$500 millones.