Bogotá. Colombia adoptará la próxima semana medidas para contener la apreciación del peso y reducir su impacto sobre la economía, anunció este sábado el presidente Juan Manuel Santos sin detallar las estrategias a implementar.

La moneda colombiana acumula una apreciación de más del 11% en lo que va del año, en medio del clamor de los exportadores al gobierno y al Banco Central para que adopten medidas que permitan frenar la tendencia.

"La semana entrante vamos a tomar medidas, que hemos estudiado bien, para no equivocarnos; tomar las medidas que realmente tengan un impacto dentro de una coyuntura bastante complicada", dijo el mandatario durante un acto de gobierno en la ciudad de La Dorada, en el departamento de Caldas.

Los exportadores han sido unos de los más afectados por la apreciación del peso, debido a que reciben dólares por sus ventas en el exterior, pero deben pagar sus costos como insumos y salarios en moneda local.

El Banco Central inició la compra mesurada de mínimo US$20 millones al día, como parte de una estrategia para controlar la valorización de la moneda.

Mientras tanto, el gobierno ha tomado medidas encaminadas a mejorar la competitividad de los exportadores, así como a evitar traer dólares que la nación y las entidades estatales tienen en el exterior.

El mandatario explicó que países de Europa, Japón y Estados Unidos quieren impulsar sus economías por lo que han bajado las tasas de interés y están emitiendo moneda para que la gente tenga más capacidad de consumo y así impulsar el Producto Interno Bruto.

Santos sostuvo que como esas economías están con una visión de un crecimiento muy moderado, esa emisión adicional se va hacia los países emergentes que tienen mejor posicionadas sus economías para buscar mayor rentabilidad.

"Entre ellos, afortunadamente por un lado, pero desafortunadamente por el otro, figuramos los colombianos", dijo el presidente.

"Por eso la atención de muchos inversionistas se está viniendo para Colombia. Eso es muy bueno. Eso indica que Colombia está haciendo las cosas bien. Pero al mismo tiempo eso recalienta la economía y tiende a revaluar la moneda, que tiene efectos muy perversos en muchos sectores y unos efectos positivos en otros", agregó.

Analistas consideran que las autoridades económicas se muestran renuentes a aplicar un control de capitales debido a la poca efectividad para contrarrestar la volatilidad de la moneda, que flota libremente desde 1999, y al impacto que tendría en la confianza de los inversionistas extranjeros.