Bogotá. El anuncio fue hecho por el gerente del Banco de la República de Colombia José Darío Uribe y el ministro de Hacienda de ese país, Juan Carlos Echeverry.

Según informó el Banco de la República en un comunicado, en febrero la inflación anual (3,17%) disminuyó después de cinco meses de continuas alzas. La caída, mayor a la esperada por el equipo técnico, se concentró en la variación de los precios de los alimentos perecederos y los regulados. Por su parte, por tercer mes consecutivo los diferentes indicadores de inflación básica mostraron una relativa estabilidad y se mantienen cerca o por debajo del punto medio del rango meta (3% +/- 1 punto porcentual).

El análisis previo a la decisión por parte de los miembros de la junta directiva del emisor encontró que las diferentes medidas de expectativas de inflación a un año se encuentran dentro del rango meta de inflación. Las de largo plazo (5 y 10 años), medidas a través de los papeles de deuda pública, se redujeron pero están por encima del límite superior del rango meta. Las proyecciones de inflación a finales de 2011 y 2012 continúan cerca del punto medio de este rango.

Hasta el momento, señala el documento del Banrepública, el crecimiento económico mundial ha sido mayor al esperado. Los precios internacionales del petróleo, de los alimentos y de otros productos básicos están en niveles históricamente altos y han llevado a aumentos en los precios al consumidor en muchos países. Los bancos centrales de algunos países de América Latina y otras partes del mundo han subido sus tasas de interés. Sin embargo, las perspectivas sobre la economía mundial son inciertas. A los problemas de deuda pública de algunos países europeos y a las presiones inflacionarias mundiales asociadas al comportamiento de los precios de los productos básicos, se ha sumado la incertidumbre sobre los efectos económicos del terremoto en Japón.

La actividad económica en Colombia continúa ganando fuerza. Según el emisor, el crecimiento del PIB en el cuarto trimestre de 2010 puede ser superior al esperado antes. Los altos precios de los principales productos de exportación y la mayor estabilidad en los precios importados han mantenido altos o incluso incrementado los términos de intercambio. La confianza del consumidor, que venía disminuyendo luego de alcanzar su mayor registro en agosto de 2010, ha vuelto a subir y el mercado laboral muestra signos de mejora en la medida que la generación de empleo se concentra en el trabajo asalariado y formal. En general, la demanda interna crece a un buen ritmo y se consolidan las razones para esperar que la economía alcance niveles cercanos a su potencial en el segundo semestre del año.

Las tasas de interés se encuentran en niveles históricamente bajos en términos nominales y reales. Las tasas de interés nominales de depósitos y préstamos del sistema financiero han mostrado estabilidad en el último mes. El crédito sigue creciendo a tasas altas y los indicadores de precios de la vivienda mantienen una tendencia creciente. En general, las condiciones monetarias y financieras continúan apoyando el aumento del gasto y la producción.

La Junta del Banco señaló que seguirá haciendo un cuidadoso monitoreo de la situación internacional, el comportamiento y proyecciones de la inflación, el crecimiento del producto y del empleo, los mercados de activos, y reitera que la política monetaria dependerá de la nueva información disponible.

Por último, destacó los principales elementos que fueron tenidos en cuenta por la calificadora Standard & Poor´s para mejorar la calificación de riesgo de Colombia a nivel de grado de inversión. En particular, la solidez que demostró la economía colombiana ante la crisis internacional y las favorables perspectivas de crecimiento a mediano plazo, que ayudarán a contener el peso de la deuda pública y permitirán un mayor margen para políticas monetarias y fiscales contracíclicas. El grado de inversión es un avance significativo que ofrecerá al país importantes oportunidades de desarrollo.