El ingreso de Inversión Extranjera Directa (IED) a la economía colombiana se viene debilitando, a la par que se dispara la de portafolio, que en la mayoría de los casos es calificada como ‘capital golondrina’ por el poco tiempo que permanece en el país.

Reciente informe del banco de la República destaca que hasta abril, la inversión externa total llegó a US$5.290,5 millones que significa un retroceso de 3,68% frente a los registros de un año atrás para similar periodo, que fue de US$5.492,9 millones. En todo el año pasado, el total de inversión extranjera directa ingresada al aparato producto fue de US$16.832,7 millones.

Para la actividad minera (petróleo, hidrocarburo y minas), el reporte del banco central muestra que también se registra un debilitamiento. En abril del año pasado había ingresado US$4.601,8 millones, y un año después el monto alcanzó los US$4.467 millones que significa una caída de 2,92%. Frente a 2012, el descenso es mayor de 4,92%.

Pese a que el gobierno considera que la inversión que no está llegando para minas, petróleo e hidrocarburos, se está irrigando para otros sectores, no es tan cierto. En abril de 2013 para otros sectores habían ingresado US$891,2 millones, cuando un año después el registro indica que llegaron US$823,5 millones con un descenso de 7,59%.

Contrario a lo que sucede con la caída en el ingreso de inversión extranjera directa, para minería y otros sectores del aparato productivo, los dineros externos para portafolio se han incrementado y hasta abril de este año han ingresado US$3.564,8 millones que representa un incremento de 75,07% frente a los registros de un año atrás de US$2.036,2 millones.

Analistas consultados consideran que esta situación se presenta por la decisión del banco de inversión estadounidense JPMorgan de elevar el índice dedicado a deuda soberana en mercados emergentes del 3% al 8% lo que convierte al país en una economía más atractiva para los inversionistas extranjeros. “Esa señal ha hecho que ingrese más recursos por esa decisión”, explicó un analista.

Aclaran los analistas del mercado consultados que no se puede calificar a la totalidad de esos recursos como ‘capital golondrina’. “El problema como siempre es que es imposible saber cuánto es de qué”.