Bogotá. Colombia destinó US$2.524 millones para la atención humanitaria de los tres millones de damnificados por las lluvias, dijo este lunes el presidente Juan Manuel Santos, quien anunció que las obras de reconstrucción solo comenzarán cuando cesen las precipitaciones.

El país sudamericano de 44 millones de habitantes afronta una temporada de lluvias agravada por el fenómeno climático de La Niña, que en el último año deja más de 400 muertos y tres millones de damnificados.

"El fenómeno climático que sufrimos -conocido como La Niña 2010-2011- ha sido catalogado como La Niña más fuerte de la historia, y se ha manifestado a través de unas lluvias muy, muy por encima de lo normal, que han durado prácticamente un año", afirmó Santos en una alocución por radio y televisión.

"Para la atención global de la emergencia, a través de Colombia Humanitaria, se han destinado cerca de 4,5 billones de pesos del Presupuesto de la Nación para el 2010 y el 2011, de los cuales se ha comprometido ya el 95% de los recursos", precisó el mandatario.

El presupuesto del 2011 fue aprobado por 147,3 billones de pesos (US$82.600 millones) y el gobierno pidió al Congreso aprobar una adición por unos US$3.100 millones para atender la emergencia ocasionada por las lluvias.

El presidente explicó que los recursos se han utilizado en el suministro de alimentos y albergue a los damnificados por las inundaciones y deslaves que se extienden a 28 de los 32 departamentos del país.

Santos reconoció que las grandes obras de reconstrucción de carreteras, puentes y edificaciones sólo podrán ejecutarse cuando culminen las lluvias porque de lo contrario sería despilfarrar los recursos.

"Por ahora -y en esto soy enfático- tenemos que dedicarnos a aliviar las crisis inmediatas, porque las grandes obras, las obras de rehabilitación y reconstrucción definitivas no podemos iniciarlas sino hasta cuando cesen las lluvias, a mediados del año", afirmó.

Previamente, el mandatario estimó en unos US$5.200 millones de dólares los daños ocasionados por las lluvias que también amenazan con afectar la producción de café y de materias primas como el carbón.

Colombia es el tercer exportador mundial de café y el quinto de carbón.