Pese a que la cotización del dólar durante mayo ha llegado a mínimos de $1.901,51, $1.904,85 y $1.905,53 y a que este comportamiento ha estado acompañado de un volumen mayor de inversión extranjera de portafolio (debido al rebalanceo del índice de deuda emergente de JPMorgan, lo cual atrae más capitales a adquirir deuda pública interna), los analistas del mercado colombiano no calculan que el precio de la divisa continúe cayendo aceleradamente durante los próximos meses.

Por ejemplo, Juan David Ballén, analista de la firma Alianza Valores, cree que la posibilidad de que el dólar continúe cayendo significativamente es baja. “La reducción en el precio de la divisa sería máximo de $30”. Esto llevaría a la moneda a valores que oscilan entre $1.880 y $.1900.

El actual comportamiento del dólar, explica, se deriva del efecto temporal de entrada de dólares. “Al pasar la volatilidad, la divisa puede unirse a la dinámica de las demás monedas emergentes y regresar a terrenos de $1.960. En el largo plazo, el dólar puede subir a $2.050”. Agrega que en los meses de marzo y abril se registraron significativos ingresos de inversión en portafolio y que entre mayo y septiembre podrían entrar al país capitales que oscilan entre US$5.000 millones y US$7.000 millones.

Al respecto, los datos de la balanza cambiaria del Banco de la República muestran que entre enero y la primera semana de mayo de 2014 han ingresado a Colombia por la vía de inversión extranjera de portafolio US$3.670 millones. Marzo y abril fueron los meses en que se presentaron los montos más elevados: US$1.999 millones y US$914 millones, respectivamente. En 2013, de acuerdo con el Emisor, llegaron por esa vía al país US$4.692 millones.

En medio de esta coyuntura, Camilo Pérez, director de estudios económicos del Banco de Bogotá, cree que la volatilidad en los mercados internacionales es menor y que los inversionistas del mundo, a diferencia de hace unos meses, están más dispuestos a tomar riesgo. “El tema del índice (de deuda emergente) del JPMorgan sigue latente”, dijo el analista, quien cree que otro factor de por medio en el comportamiento del dólar es el pago de impuesto de renta en junio por parte de grandes contribuyentes.

“Las multinacionales traen recursos para pagar impuestos. Existe expectativa por el ingreso de dólares. Por lo pronto, no se ve una divisa con un precio inferior a los $1.900”, aseguró Pérez, quien estimó que como consecuencia del rebalanceo ingresarán al país en total US$6.000 millones este año. Agregó que las vacaciones de verano estadounidenses durante junio pueden traer estabilidad a la moneda, ya que muchos agentes del mercado entrarán en un período de descanso.

Por lo pronto, expertos consultados no creen que el Banco de la República —que este viernes hará su habitual reunión de junta directiva— cambie su posición frente a las compras de divisas, ya que había anunciado que estas serían de máximo US$1.000 millones entre abril y junio. A esto se sumó un anuncio del Gobierno el mes pasado que consistió en acelerar la adquisición de dólares para evitar una caída de la tasa de cambio (las intervenciones del Emisor entre enero y abril de 2014 ya suman US$877,9 millones. En el cuarto mes de 2014, estas fueron de US$277,9 millones).

Durante la jornada de ayer, la divisa estadounidense comenzó a cotizarse en $1.913,74 y llegó a negociarse a un máximo de $1.924. Asimismo, su valor mínimo fue de $1.912,25 y su precio promedio alcanzó los $1.917,54.