Después que los representantes de los 21 gremios económicos más grandes del país manifestaran su inconformidad pública por la reforma tributaria, que pasó por la aprobación de la comisiones económicas, y esta semana comienza su curso en las plenarias del Congreso, los técnicos del Gobierno y los empresarios acordaron que la tarifa a la riqueza, aprobada precisamente por las comisiones económicas, baje de 1,3% a 1,15% en 2015. Para 2016 que se mantenga en 1% y para 2017 baje de 0,75% a 0,4%. En el 2018 desaparecería.

Además, tras las reuniones de las dos partes, se dejó claro también que la tarifa del impuesto a la equidad CREE se elevará de 4% a 5% en 2015, para un año después mantenerlo en 6%, tal como fue aprobado en primera instancia. Ya, en el 2017, pasará de 7% a 8% y en 2018 se elevará a 9%.

Los recursos que de allí provengan pretenden cubrir el hueco fiscal que tiene el Ejecutivo y que está calculado en $12,5 billones (US$5.300M). El ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, explicó que tras los ajustes que se le hicieron a la reforma tributaria, se podrá cumplir con las necesidades de gastos que tiene el Gobierno para el año que viene.

Los empresarios, una y otra vez dejaron claro, que dentro de sus agremiados estaba latente el objetivo de cubrir ese déficit, pero que el país necesita de una reforma tributaria estructural que de una vez por todas organice el, tan criticado por ellos, estatuto tributario, pues advierten que es demasiado extenso, no cumple con su misión y además le quita competitividad al país, perdiendo la posibilidad de medirse contra empresas internacionales que ya están en el país.