Por cada punto que caiga la economía en 2013, por debajo del 4,8% proyectado, el costo es cercano a los 750.000 millones de pesos (US$417,8M) en menores ingresos tributarios.

La voz de alerta fue lanzada por el ministro de Hacienda, Juan Carlos Echeverry, en las comisiones económicas del Congreso durante la presentación del presupuesto general aforado en 185,5 billones de pesos (US$103.000M) para 2013.

"Si el próximo año no crecemos 4,8% vamos a tener una pérdida de 750.000 millones de pesos. Por cada punto porcentual de crecimiento que no se materialice se nos caen los recaudos tributarios en 750.000 (millones de pesos)", dijo el funcionario.

Si el PIB (producto interno bruto) se cayera al 3% "sería una crisis muy profunda" que costaría algo más de 2,5 billones de pesos, explico Echeverry.

Igualmente indicó que si la tasa de cambio (dólar) se mantiene en promedio en 1.810 pesos en promedio, en todo el año, se aumenta el recaudo en 194.000 millones de pesos porque las importaciones son más caras.

Pero qué sucede si la inflación no es 3% como está proyectado, sino se eleva a 4%, se cae el recaudo en 870.000 millones de pesos y qué le pasa a la economía si el precio del petróleo no es 101 dólares por barril sino llega a 102, se aumenta el recaudo en 302.000 millones de pesos. Pero si la cotización se cae a 92 dólares por barril, los recaudos se caen en 3 billones de pesos.