En medio del cierre de la primera ronda de negociación para un Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Costa Rica y Colombia, las desigualdades en cuanto a exportaciones e Inversión Extranjera Directa (IED) son más evidentes y posicionan al empresario tico ante un mercado de 45 millones de personas por descubrir.

De acuerdo con cifras oficiales del Banco Central de Reserva de Costa Rica publicadas por El Financiero, la IED de Costa Rica hacia tierras colombianas es pírrica: en 2011, apenas alcanzó los US$100.000. Y si de su mejor momento se habla, este fue en 2005 cuando alcanzó los US$2,6
millones.

Mientras que a la inversa, la IED proveniente de Colombia a la plaza tica creció seis veces de 2005 a 2011, así pasó de US$21,8 millones a US$147 millones, con un ritmo que promete más crecimiento.

En las exportaciones, la balanza comercial sigue mostrando un déficit para los ticos. Según las estadísticas del Ministerio de Comercio Exterior (COMEX), al cierre de 2011 las exportaciones ticas rondaron los US$48.2 millones que representan una caída del 6,6%, mientras que las importaciones de productos colombianos fueron de US$455,7 millones con un crecimiento del 8,9% con relación al año anterior.

Con ello se evidencia que el mercado colombiano, con un potencial de 45 millones de habitantes, aún no ha sido un terreno al que le han apostado con fuerza los ticos pese a la cercanía geográfica.

Malcom Matheson, gerente general de Bagelmen´s Costa Rica, uno de los pocos empresarios exitosos que, desde hace dos años, ha abierto camino en la plaza sudamericana con una franquicia, comentó que ellos ven un gran potencial en el mercado colombiano, y sobre todo en ciudades como Bogotá que es de más de ocho millones de habitantes.

Por su parte, José Alfredo Sánchez, vicepresidente de la constructora Meco con presencia en algunos países de Centroamérica como El Salvador, manifestó que “Colombia es un país muy atractivo y competitivo a la vez. Tenemos mucho interés en establecer operaciones en ese mercado”.

Sin embargo, varios sectores de los más dinámicos en Costa Rica han manifestado su petición de exclusión en la negociación del TLC con Colombia, entre ellos la industria de alimentos, agrícola, plásticos y otras.

El principal problema es que son mercados muy afines, de modo que las sensibilidades de los sectores florecen más.

Siendo así, la industria tica en general tiene por vencer varios retos entre ellos la pujante y próspera economía colombiana que ha crecido a un ritmo de 3.86% en los últimos tres años, un mercado 10 veces más grande en densidad poblacional y un volumen de exportación y de atracción de inversión.