Bruselas. La Comisión Europea quiere que los líderes de la zona euro acepten aumentar el fondo de rescate para que el Fondo Monetario Internacional respalde a las economías más endeudadas a pesar de la resistencia alemana en este sentido, dijo el máximo responsable de economía de la UE.

Los inversores y muchos funcionarios de la UE quieren que los dirigentes de la zona euro acuerden en la cumbre de la semana próxima en Bruselas combinar el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) con su Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) para proporcionar un cortafuegos sólido.

Aunque el FMI y Francia también están a favor, la canciller alemana Angela Merkel se ha resistido a los llamamimentos a favor de permitir el funcionamiento simultáneo de ambos fondos. El Gobierno alemán dijo el miércoles que no era necesario aumentar el tamaño del fondo MEDE más allá de los 500.000 millones de euros.

Sin embargo, el comisario europeo de asuntos económicos y monetarios, Olli Rehn, señaló el jueves que es vital para la confianza de los inversores y para el crecimiento económico superar el techo de 500.000 millones de euros.

"Es un proceso de negociación", expresó Rehn en una entrevista con Reuters, en respuesta a preguntas sobre la postura oficial de Alemania.

Un fondo de rescate combinado ascendería a unos 750.000 millones, pero Rehn no quiso hablar de cantidades. El MEDE entrará en vigor en julio.

"La tarea de la Comisión es decir la verdad según la vemos y vemos (un fondo combinado) como esencial para superar la crisis y volver a la recuperación y el crecimiento", afirmó.

"Confío que en el momento oportuno podamos llegar a esa conclusión en la zona euro entre los líderes del área", añadió.

Rehn indicó que un acuerdo que muestre que los europeos están dispuestos a crear un fondo de rescate significativo convencería a las mayores economías del mundo de la necesidad de incrementar los recursos del FMI.

"Estamos trabajando para ello, porque queremos verlo (...) el FMI podría ayudar con unos recursos reforzados y estas cosas suelen estar entrelazadas", expresó Rehn.

Los funcionarios del G-20 que se reúnen en México este fin de semana dijeron a Reuters que Europa está preparada para dar una clara señal sobre un cortafuegos más fuerte, entendiendo que el comunicado final del encuentro hará una referencia a potenciar la ayuda del FMI a las economías de la zona euro más endeudadas, en caso de que no puedan financiarse en los mercados.

El FMI pretende duplicar su capacidad mediante un incremento de 600.000 millones para ayudar a los países de la zona euro a hacer frente a las consecuencias de la crisis de deuda, pero el plan se enfrenta a la resistencia de algunos países, entre ellos Estados Unidos y Canadá.