Los timoneles de los ministerios de Finanzas y bancos centrales de Centroamérica y República Dominicana se reunirán desde este jueves en la capital nicaragüense con las máximas autoridades del Fondo Monetario Internacional (FMI) para el hemisferio.

La "X Conferencia Regional de Centroamérica, Panamá y República Dominicana" ocurre en un momento clave para las economías locales, algunas de ellas sin reponerse plenamente del golpe de la última gran crisis que puso a prueba la resistencia de las economías.

El ministro de Hacienda de El Salvador, Carlos Cáceres, explicó a que la cita es una iniciativa de interés para los gobiernos del área ya que facilita el intercambio de experiencias entre los responsables de incrementar la recaudación para la operación de los gobiernos y la puesta en marcha de programas sociales.

El FMI tiene en marcha varios acuerdos precautorios con los países del istmo, los cuales se rigen por una serie de medidas que buscan impulsar la sanidad de las cuentas fiscales y garantizar la sostenibilidad de las economías, los que se revisan periódicamente mediante misiones de la entidad.

Desde mañana se evaluarán las condiciones de la región, una ronda de charlas que tendrá como ponente principal a Nicolás Eyzaguirre, director del departamento hemisférico occidental del FMI.

"La décima conferencia anual proporcionará la oportunidad de revisar las políticas macroeconómicas en Centroamérica, Panamá y la República Dominicana a dos años de la crisis financiera global", describió Antenor Rosales, presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN).

En el caso de Guatemala la gravedad incluso ha motivado a una batalla legislativa que se calienta por la proximidad de las elecciones presidenciales, previstas para septiembre.

El funcionario destacó que en particular en las sesiones discutirán las perspectivas económicas globales a mediados de 2011 y sus implicancias para la región, incluyendo el efecto de los altos precios del petróleo y los alimentos; el progreso en reconstruir los espacios fiscales y asegurar la sostenibilidad de la deuda; la fortaleza de los sistemas de regulación y supervisión financiera y su marco macroprudencial; y la interacción entre reformas estructurales y crecimiento económico, entre otros temas.

Fernando Delgado, representante Residente Regional para Centroamérica, Panamá y República Dominicana del FMI, considera que ahora el enfoque que el Fondo propone es básicamente intentar reforzar la solidez macroeconómica y financiera de todos los países.

"La crisis ya pasó, los países ya están creciendo un promedio de 4%, no es un crecimiento muy grande, ni siquiera llega para mejorar el nivel de vida de los habitantes de la región, hay que aumentarlo, pero ya es un crecimiento y la proyección que tenemos es que se estabilice entre 4% y 5%. No es demasiado elevado, es justo para mantener el nivel de vida, pero no para aumentarlo... Hay muchas desigualdades", dijo el delegado a El Economista.

En esta jornada de reuniones se buscará impulsar "reformas estructurales", un tema que aclaró no se limita a incrementar impuestos.

"Una reforma fiscal implica gastar mejor. No solo se trata de poner más plata, también hay que saberla gastar, que la gente sepa en qué se gasta la plata.

Supone mejorar los sistemas de recaudación y el poder de las agencias de recaudación. Actualmente son sistemas que están muy distorsionados, el nivel de ingresos preasignados a gastos es de tal magnitud que no le queda espacio para hacer política fiscal, porque por cada colón o quetzal que le entra... el 90 y tanto por ciento está predestinado a lo que tiene que gastar, y las exenciones a los impuestos, al IVA sobre todo, complican muchísimo la recaudación", valora.

En este renglón hay particular interés para las administraciones de Guatemala y El Salvador, las cuáles en las últimas semanas han revelado planes de recorte del gasto. En el caso de Guatemala la gravedad incluso ha motivado a una batalla legislativa que se calienta por la proximidad de las elecciones presidenciales, previstas para septiembre.

"En este momento, la preocupación fundamental es la consolidación fiscal, la región había tenido un progreso muy notable, había conseguido hacer un esfuerzo notable, en 2007, ese ahorro fiscal fue fundamental para que se pudieran hacer medidas moderamente contracíclicas... y que el impacto fuera menor en los pobres... Esa es una política que apoyamos en el FMI", sentencia Delgado.

Con la vista en EUA. La reunión ocurre en un momento tenso en Estados Unidos donde en el peor de los casos hay alertas que indican podría provocar una recaída de la economía global.

El país enfrenta duros debates en su clase política para incrementar el techo de su deuda, una situación que ya tiene en alerta a presidentes de bancos centrales del istmo.

Las economías centroamericanas tienen una relación estrecha con Estados Unidos, ya que es, en la mayoría de los casos, su principal socio comercial y en el caso de países como El Salvador, una importante fuente de remesas, flujo que podría verse seriamente afectado si no se lograra un acuerdo para el ajuste entre los Republicanos y la administración Obama.

Carlos Acevedo, presidente del Banco Central de Reserva de El Salvador, detalló que están revisando los debates y dando un seguimiento al caso. En este país existe, además, mayor interés porque la moneda de curso legal es el dólar.

El lunes pasado el ministro de Hacienda de El Salvador dejó en claro esta relación y recordó que tras la implementación de la Ley de Integración Monetaria (que dio paso a la dolarización en 2001), el banco central del país es la Reserva Federal estadounidense (Fed).

Antecedentes. La Conferencia Regional ha venido tomando protagonismo en los últimos años debido a los problemas globales que enfrenta la región.

En 2008, la conferencia se enfocó los choques globales y sus implicaciones para la política económica, los beneficios y retos de la creciente presencia de grandes bancos extranjeros en la región; y la evolución de las estructuras tributarias en el contexto de la creciente integración.

En 2009, el peor año para las economías desde la Gran Depresión, destacó la resistencia relativa que tuvieron los países del área. "Es ese turbulento entorno mundial, la conferencia se constituyó en un foro para analizar los efectos de primera ronda de la crisis en los países de la región, evaluar las perspectivas a corto plazo e intercambiar opiniones sobre las políticas macroeconómicas y del sector financiero que deberían adoptarse en los meses venideros. La conferencia brindó asimismo la oportunidad de examinar las enseñanzas en materia de políticas del sector financiero que se desprenden de la crisis mundial", dijo Rosales.

En la última reunión, desarrollada en Tegucigalpa, se analizaron las perspectivas del crecimiento mundial a corto y a mediano plazo, así como de las condiciones de los mercados financieros y los precios de las materias primas.