Para estimar el costo de una canasta básica en la medición de la pobreza se tiene en cuenta el gasto total en consumo de alimentos que debe alcanzar en promedio 2.200 calorías diarias por persona y se considera la cantidad de gramos por productos multiplicada por el precio de estos, según la metodología utilizada por la Dirección General de Estadística, Encuestas y Censos.


Para muchos, es imposible vivir con los montos determinados por la DGEEC para medir la pobreza total y extrema en el país. De acuerdo a la evolución de los valores de las líneas de pobreza, desde los años 1997 y 1998 hasta 2013, en el área metropolitana, la línea de pobreza extrema es G. 364.241 (US$80,2), en tanto que para la pobreza total es G. 607.855 (US$133).

En el resto urbano (2013): línea de pobreza extrema: G. 279.524. Línea de pobreza total: G. 435.067. Zona rural (2013): Línea de pobreza extrema: 258.654. Línea de pobreza total: G. 375.801.

Según la DGEEC, las estimaciones anteriores de los valores de las líneas de pobreza total, que representan el costo de una canasta mínima alimentaria y no alimentaria, han variado en distintas direcciones, a partir de las mejoras introducidas en la valoración de las nuevas líneas de pobreza. En los casos de Asunción y Central Urbano, los valores de las nuevas líneas han disminuido en un 9% aproximadamente, mientras que en el resto urbano y principalmente en el área rural, estos valores han aumentado, en 2% y 44% respectivamente.

Las canastas básicas se valoraron a partir de la mediana de precios de cada rubro alimenticio afrontado por la población de referencia, en cada dominio geográfico. Los valores totales de estas canastas, expresados en guaraníes per cápita diario, fueron mensualizados para obtener las líneas de pobreza extrema.

La línea de pobreza total se obtiene adicionando el componente no alimenticio a la canasta básica de alimentos. Para obtener este componente, en primer lugar, se calcula el promedio de gasto total per cápita y el promedio de gastos en alimentos per cápita de los hogares que conforman la población de referencia. Relacionando ambos promedios, se obtiene el llamado coeficiente de Engel. Finalmente, se multiplica a la línea de pobreza extrema el inverso de dicho coeficiente y el valor resultante se denomina línea de pobreza total.

Uno de los elementos necesarios para la aplicación de la línea de pobreza es la determinación de las normas calóricas, dado que con base en ello se definen las líneas de pobreza extrema. Para evaluar la ingesta calórica de la población se contó con el apoyo técnico del Instituto Nacional de Alimentación y Nutrición (INAN), que facilitó la tabla de requerimientos calóricos con base en las nuevas recomendaciones de la FAO/OMS/ONU 2001.

Para la estimación del costo de la canasta básica de alimentos se consideran aquellos productos más representativos que incluyen rubros que son como mínimo 30 casos declarados, los que pueden ser distintos según dominio geográfico.