El foro llamado “¿Para dónde va el dólar? ¿Cómo blindarse de las fluctuaciones?”, organizado por Dataifx, fue la oportunidad para que dos analistas, uno optimista y otro pesimista, expusieran los argumentos que defienden sus respectivas proyecciones sobre el comportamiento de la tasa de cambio colombiana en 2016. La diferencia entre cada experto es de $1.000: uno dice que el próximo año la divisa estará en $2.500 y el otro dice que en $3.500.

El analista optimista es Alberto Bernal, jefe de investigaciones económicas de Bulltick Capital. Su argumento principal es que “una vez la Reserva Federal de Estados Unidos suba su tasa de interés, el dólar se depreciará, el peso colombiano se valorizará y por ende la tasa de cambio caerá. El próximo año la Tasa Representativa del Mercado debería estar en los $2.500, o menos”.

Bernal basa su argumento en que la Reserva Federal en 1994 también subió su tasa de interés y provocó que el dólar se depreciara a nivel mundial y considera que las condiciones actuales son parecidas de las de hace 21 años. Por lo que si en diciembre se produce un incremento de tipos, el valor de esta moneda también deberá caer. Sin embargo, advierte que si la economía estadounidense presenta grandes tasas de crecimiento en 2016, tal como pasó en 1997, el banco central de este país tendrá que subir de manera más agresiva sus tasas de referencia. Un escenario que el analista calificó de catastrófico.

El analista pesimista es Felipe Campos, gerente de investigaciones económicas de Alianza Valores. Para él, “aunque ya estamos en una etapa avanzada de la crisis, todavía falta vivir lo peor. El petróleo puede caer más, incluso a niveles de hasta US$20, lo cual puede llevar a la cotización del dólar a niveles cercanos a $3.500”.

Para Campos, la liquidez es uno de los determinantes principales del precio del petróleo. La combinación de la Reserva Federal buscando recortar liquidez y el Banco Central Europeo dando estímulos monetarios es lo que provocó la caída de los precios del crudo y seguirá siendo lo que determinará su comportamiento.

“Si el próximo mes la Reserva Federal sube su tasa de interés y el Banco Central Europeo aumenta su programa de estímulos monetarios, se espera que la cotización del dólar en Colombia siga subiendo, aumentando sus efectos sobre la inflación”, dijo Campos.