La confianza de los consumidores en la economía colombiana es levemente inferior a la registrada un año atrás. Dice el informe que el índice de confianza de los consumidores (ICC) se situó en 26,6%.

Explica la encuesta de Fedesarrollo que si bien este balance es inferior al registrado un año atrás (27,4%), consolida la recuperación del ICC tras la fuerte caída del segundo mes del año al mostrar un avance de 3,4 puntos porcentuales (pps) frente a mayo y de 10,9 puntos porcentuales frente a febrero.

Señala el informe que en junio, la confianza de los consumidores por ciudades exhibe un comportamiento mixto: mientras en Bogotá y Barranquilla se observa un apreciable aumento, en Medellín y Cali se deteriora.

Por niveles socioeconómicos, la recuperación de la confianza de los consumidores se concentra en los estratos bajos y altos. Cuando se desagregan los resultados de la Encuesta de Opinión del Consumidor (EOC) de junio por nivel socioeconómico.

La confianza de los hogares colombianos experimentó un progreso importante en el estrato bajo y alto, y se redujo en el estrato medio. Lo anterior es válido tanto cuando se compara con el mes de mayo de este mismo año como cuando se hace frente a junio de 2013.

Dice el informe de Fedesarrollo que en junio, la disposición a comprar vivienda y vehículo presenta una mejora intermensual. Sin embargo, ambos balances se mantienen en niveles muy inferiores a los de junio de los últimos 3 años.

La evolución reciente de la disposición a comprar vehículo, la ubica en un nivel superior (8,8%) al que se exhibía un mes atrás (7,7%). Pese a este positivo cambio mes a mes, el comportamiento de estos indicadores comparte una tendencia decreciente con respecto a los meses de junio de los últimos dos años.

En cuanto a la disposición para comprar vivienda por ciudades, este indicador en términos anuales cae en Bogotá, Medellín y Cali. La anterior situación contrasta con lo sucedido en Barranquilla en donde avanza cerca de 15,0 puntos porcentuales. Por su parte, los niveles actuales se comparan de forma favorable con los observados en mayo de este mismo año solamente en Medellín y Barranquilla, un avance que no es visible en Bogotá y que para el caso de Cali es virtualmente nulo.