Río de Janeiro. La confianza de los industriales en la economía de Brasil cayó en julio por séptimo mes consecutivo hasta su peor nivel desde abril de 2009, cuando el país comenzó a sentir los efectos de la crisis financiera internacional, según un sondeo divulgado por la Fundación Getulio Vargas.

El índice que mide la confianza de los industriales cayó un 3,2% en el último mes, desde 87,2 puntos en junio hasta 84,4 puntos en julio, según la encuesta entre un millar de empresas realizada mensualmente por el principal centro privado de estudios económicos de Brasil.

El nivel no era tan bajo desde los 82,2 puntos medidos en abril de 2009, según la Fundación Getulio Vargas, institución para la cual "el resultado de julio enciende una luz amarilla en relación a la situación del país en el tercer trimestre".

El índice de julio es un 15,6% inferior al medido en el mismo mes del año pasado y está muy por debajo del promedio de los últimos 60 meses (105,2 puntos).

Según el centro de estudios, que considera resultados satisfactorios los que se ubican por encima de los 100 puntos, el índice de confianza refleja principalmente la disposición de los industriales a realizar o no inversiones en los próximos meses.

La Confederación Nacional de la Industria (CNI), en un informe coyuntural divulgado la semana pasada, redujo su proyección para el crecimiento de la economía de Brasil este año desde el 1,8% previsto hace tres meses hasta el 1% calculado en julio.

La fuerte revisión hacia abajo obedeció a que la patronal calcula que la producción industrial de Brasil sufrirá este año una retracción del 0,5%. Hasta abril pasado esperaba un crecimiento del 1,7% en la producción de las fábricas en 2014.

Para los industriales, una de las principales causas de la desaceleración de la economía brasileña es la inflación, que, según sus proyecciones, terminará el año en un 6,6%, por encima del máximo tolerado por el Gobierno (6,5%).

"La inflación permanentemente elevada provoca el aumento de los intereses y, consecuentemente, la retracción del crédito de los bancos privados. La menor liquidez conduce al progresivo debilitamiento tanto del consumo de las familias como de la inversión de las empresas", según la CNI.

La producción industrial de Brasil acumuló en los primeros cinco meses del año una retracción del 1,6%, atribuida por la CNI a la reducción de la demanda nacional, la retracción de las exportaciones hacia Argentina, al encarecimiento del capital de giro, al aumento del costo de las tarifas eléctricas y a la falta de confianza de los empresarios.