Sao Paulo. La confianza del consumidor brasileño subió en julio luego de tres meses de declive, ante un mayor optimismo en cuanto a las condiciones actuales y expectativas para los próximos meses, informó este martes la Fundación Getulio Vargas (FGV).

Tras el avance de 2,1 puntos en relación a junio, el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) llegó a 84,2 puntos en julio, pero se mantiene en niveles mínimos en términos históricos.

El factor de mayor contribución al avance del ICC fue del indicador que mide la intención de compra de bienes duraderos, que subió 4,5 puntos a 82,1 puntos en julio.

En los tres meses previos, el índice sumó un descenso de 12,4 puntos.

En el mes, subieron tanto el Índice de Situación Actual (ISA) como el Índice de Expectativas (IE), con alzas de 2,3 y 1,9 puntos, respectivamente. Pero pese a la mejora, el ISA registró su segundo nivel más bajo del año, a 74,14 puntos, mientras que el IE marcó 91,9 puntos, después de tres meses de bajas.

La confianza de los agentes económicos ha ido declinando de forma generalizada, sobre todo tras la huelga de los camioneros de fines de mayo, que afectó fuertemente a la economía y llevó a recortar las proyecciones de crecimiento de 2018.

El sondeo Focus del Banco Central mostró que los economistas proyectan una expansión del Producto Interno Bruto este año de 1,5% tras los pronósticos de 3% de algunos meses atrás.