Buenos Aires. La ley de reforma de pensiones fue aprobada este martes por la Cámara de Diputados de Argentina tras diez horas de debate y una jornada de violentos disturbios que dejaron más de 160 heridos y decenas de detenidos y un masivo "cacerolazo" contra el Gobierno. 

La reforma afecta a unas 17 millones de personas, entre jubilados, pensionados y beneficiarios de planes de asistencia social. La iniciativa modifica la fórmula para calcular los aumentos, que en vez de regirse según el índice de variación de los salarios y la recaudación se regirá ahora de acuerdo con la inflación y un índice de salarios estatales.

Para la oposición, el nuevo método significará una pérdida de más de seis por ciento en las pensiones, mientras que el oficialismo considera que una vez consolidado el cambio el dinero que recibirán los beneficiarios será mayor al actual.

La modificación en el cálculo le permitiría al Estado obtener un ahorro de unos 100.000 millones de pesos (unos US$5.630 millones) en 2018.

La iniciativa del Gobierno también establece que los argentinos podrán extender su vida laboral hasta los 70 años (actualmente es de 60 para las mujeres y 65 en el caso de los varones) si se desempeñan en el sector privado y están registrados formalmente como trabajadores.

En tanto, la policía de la ciudad de Buenos Aires informó que 162 personas, entre ellos 88 policías, debieron recibir asistencia médica durante los violentos disturbios ocurridos en la capital. Hubo además 60 detenidos.