Madrid. El Congreso español aprobó este jueves por un voto un polémico plan del gobierno para reducir el déficit fiscal, que avivó las dudas sobre la capacidad del gobierno de sacar al país de la crisis económica, en medio de amenazas de los sindicatos de llamar a un paro nacional.

La mayoría simple que el oficialismo socialista ostenta fue suficiente para que el parlamento español convalidase este jueves el polémico paquete de medidas de austeridad de 15.000 millones de euros (US$18.400 millones).

La abstención del grupo nacionalista catalán CiU, de los canarios Coalición Canaria y de los navarros Unión del Pueblo Navarro, otorgó al gobierno del presidente José Luis Rodríguez Zapatero la ventaja de sólo un voto tras dos horas de intensas discusiones en el Congreso.

La votación, que valida un recorte de los salarios de los empleados públicos, la congelación de las pensiones en 2011 y una serie de recortes que suman 15.000 millones de euros en ahorros en dos años, fue finalmente aprobada por 169 votos a favor y 168 en contra.

La reñida votación puso de manifiesto el tenso clima social y político que se vive en un país que, con una tasa de desempleo del 20%, negocia también a marcha forzada una reforma laboral.

La incertidumbre política y social llevó a que el mayor sindicato de trabajadores de España, Comisiones Obreras, amenazara con convocar a una huelga general si el gobierno sigue adelante con su proyecto de reforma laboral, que se suma a sus anuncios de recortes en el sector público.

El Ejecutivo dio a los sindicatos y a los gremios empresariales hasta fines de mayo para que alcancen un acuerdo sobre la reforma, que se ve como crucial para revivir el mercado laboral del país y enfrentar una crisis económica que ha alejado a los inversionistas.

"Sería por lo tanto la decisión del gobierno, si es el caso de que fracasa la negociación de la mesa laboral, la que determinará primero la convocatoria (de huelga) y en segundo lugar el momento en el que ésta tenga efecto", dijo el líder sindical Ignacio Fernández Toxo.

Anteriormente, el Consejo Confederal de Comisiones Obreras (CCOO) -máximo órgano de dirección de las federaciones sindicales- dijo que tomó la decisión de poner como plazo el lunes 31 de mayo para alcanzar un acuerdo en materia de reforma laboral con los gremios empresariales.

Extensa votación en el Congreso. Durante dos horas, los diputados de los distintas colectividades discutieron vehementemente el contenido del Decreto, con duras críticas al gobierno y a su gestión de la crisis, mientras que los miembros del Ejecutivo pidieron responsabilidad política.

"Este Real Decreto simboliza el fracaso de toda su política", dijo el líder del opositor Partido Popular Mariano Rajoy. "Mi grupo parlamentario no va a contribuir a que su problema, el principal de la economía española, usted, siga ahí", sentenció.

La votación, que según diversos expertos podría haber llevado a una cuestión de confianza al gobierno en el caso de un resultado negativo, reflejó que, incluso los grupos políticos que con su abstención sacaron adelante el decreto, están descontentos con la política económica del país.

El líder de Convergencia i Unió, Josep Antoni Durán i Lleida, dijo que su grupo no votaría en contra porque no quieren ayudar a que el país "caiga en un pozo todavía mas profundo", pero advirtió que no apoyará los próximos presupuestos y sugirió la convocatoria de elecciones anticipadas en 2011.

"Esto ya no se aguanta más. Su etapa, señor presidente, está finiquitada. No convoque elecciones ahora, porque lo peor que podría sucederle a este país (...) en plena crisis económica, la peor de España en 80 años, es quedarnos sin gobierno", dijo el líder catalán.

"Pero cuando venga la reforma laboral, cuando venga el momento de aprobar el techo de gasto, cuando vengan los presupuestos -que no va aprobar este grupo parlamentario- (...) es la hora de que usted convoque elecciones", agregó el diputado.

La ministra de Economía, Elena Salgado, consciente del abandono del resto de los bloques, reconoció que "son medidas muy duras, que son medidas muy difíciles de tomar, pero es nuestra responsabilidad, siempre hemos dicho que no hubiéramos querido tomarlas".

El estrecho margen de votación llevó a los partidos a llamar a filas a todos sus diputados, ya que una ausencia o incluso una equivocación (relativamente frecuente) en la pulsación del botón que indica el sentido del voto, podría haber frustrado el resultado.

Radio Nacional dijo esta mañana que el Partido Popular llevó al Congreso a un diputado enfermo en tratamiento.