Los recortes suman 10.000 millones de euros y fueron dispuestos por un decreto presidencial. Habrá más restricciones para inmigrantes y docentes. La oposición sostuvo que España vive un "día de luto".

El pleno del Congreso español aprobó los recortes en Salud y Educación por 10.000 millones de euros adoptados por el gobierno conservador de Mariano Rajoy, gracias a la mayoría absoluta con que el gobernante Partido Popular (PP) cuenta en la cámara, y sin apoyo opositor.

Los recortes, cuyo objetivo es reducir el déficit de las comunidades autónomas, se suman a los 27.300 millones que el gobierno ya aprobó recortar en todos los ámbitos en los presupuestos generales del Estado para este año, para cumplir con los compromisos pactados con la Unión Europea (UE).

El ajuste en Salud incluye la retirada de la "tarjeta sanitaria" para inmigrantes "sin papeles", quienes desde septiembre verán impedido su acceso a la atención médica de la que gozan los españoles y sólo serán atendidos en urgencias y en caso de parto.

También incluye, entre otras medidas, el copago farmacéutico, que por primera vez tendrán que asumir los jubilados, informó la agencia de noticias DPA.

Los portavoces parlamentarios del socialismo (PSOE) e Izquierda Unida (CiU) entre otras formaciones opositoras criticaron a la Ministra de Salud, Ana Mato, por no haber tramitado el texto como proyecto de ley de urgencia, algo a lo que se opuso la bancada del PP.

Durante su intervención ante el Pleno, Mato destacó que con este paquete de medidas se garantiza que la sanidad pública "pueda seguir siendo universal, gratuita y de calidad", al tiempo que permitirá que "todos los españoles puedan ser atendidos de igual forma con independencia de donde vivan".

España atraviesa "un momento de urgencia", argumentó la ministra.

El ajuste en Educación incluye el aumento de alumnos por clase en la enseñanza no universitaria, un aumento de las horas lectivas de los profesores -que según la oposición conducirá al despido de docentes- y una importante subida de los valores pagados por los universitarios.

"Ésta es la respuesta excepcional del gobierno a unas circunstancias excepcionales, desafortunadas", manifestó sobre este punto el ministro de Educación, José Ignacio Wert.

Los partidos de la oposición calificaron la jornada como "un día triste" y "de luto".

El gobierno de Rajoy aprobó el 20 de abril este recorte adicional de 10.000 millones de euros por decreto, por lo que era necesario que el Congreso de los Diputados lo convalidara.

También este jueves, el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) del gobierno español dio el visto bueno a los planes de reequilibrio de todas las comunidades autónomas, menos al de Asturias, que tendrá que presentar nuevas medidas.

Asturias tiene 15 días para presentar un nuevo plan con un ajuste de 616 millones de euros, dijo el secretario de Estado de Administraciones Públicas, Antonio Beteta, en rueda de prensa tras el CPFF, informó la agencia de noticias Europa Press.

El ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, dijo que el nuevo plan será revisado por el Ministerio y sometido al análisis y aprobación en el próximo CPFF, que se celebrará antes del 15 de junio.

Montoro dijo que en dicho plan el nuevo gobierno de Asturias deberá incluir medidas adicionales para garantizar que la región será capaz de reducir el déficit público al 1,5%, ya que el plan presentado por el gobierno en funciones es "insuficiente".

Los consejeros asistentes a la reunión han destacado el esfuerzo que han hecho todas las regiones para cumplir lo que les pide el gobierno.

La convalidación o aprobación de los nuevos ajustes coincidió con otra mala jornada para los indicadores económicos españoles.

La prima de riesgo española, que en los últimos días fue marcando récords históricos, cerró este jueves en 490 puntos básicos, un nuevo máximo desde la introducción del euro, en 1999.

Entretanto, el selectivo Ibex 35, el índice principal de la Bolsa de Madrid, cayó este jueves un 1,11%, lastrado por los bancos, y cerró en 6.538 puntos, acumulando unas pérdidas del 23,68% en lo que va de año y situándose en niveles de mayo de 2003.

Bankia, la cuarta entidad financiera española, cuya nacionalización se anunció el pasado 9 de mayo, entró este jueves en caída libre y llegó a desplomarse cerca del 30%.

En su décimo día en números rojos cerró con unas pérdidas del 14,08%. El Banco Santander cayó un 1,66% y el BBVA, un 2,79.

Las dudas sobre Grecia afectan a España, al igual que los recelos que suscitan sus bancos, lastrados por los activos problemáticos derivados del ladrillo que dejó el estallido de la burbuja inmobiliaria en la que el país vivió durante muchos años.

Los récords históricos de la prima de riesgo en los últimos días han disparado de nuevo los rumores de rescate, un rescate que según analistas no sería posible por el tamaño de la economía española, la cuarta de Europa. Fue en unos niveles en torno a los 500 puntos en los que se intervino Grecia, Irlanda o Portugal.

El gobierno de Rajoy niega por activa y por pasiva que España vaya a tener que ser rescatada y espera una intervención del Banco Central Europeo (BCE), que podría ayudar al país comprando deuda de forma masiva, como ya hizo hace casi un año.