El plan para presionar a China a que aprecie su moneda plantea un "riesgo muy severo" de una guerra comercial y no debería ser considerada por el Congreso de Estados Unidos, dijo este miércoles el presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner.

Boehner, el máximo republicano en el Congreso, ha criticado en numerosas oportunidades la iniciativa, que le permitiría al gobierno de Estados Unidos aplicar aranceles compensatorios sobre productos de países que considere subsidian sus exportaciones al subvaluar sus monedas.

El Senado aprobó este martes el proyecto.

"Creo, dada la volatilidad en los mercados mundiales, dadas las incertidumbres sobre la economía mundial, para el Congreso de Estados Unidos tomar esta medida en este momento supone un muy severo riesgo de una guerra comercial y podría tener como resultado consecuencias no deseadas", dijo Boehner a periodistas.

"Entiendo que las personas están preocupadas sobre el valor de la moneda de China. También estoy preocupado", agregó. "Lo que no creo apropiado es que el Congreso de Estados Unidos tome este tema y lo haga dentro de una forma legislativa", señaló.

Tras una semana de debate, el Senado, controlado por los demócratas, aprobó el proyecto de ley el martes por 63 votos a favor contra 35 y lo envió a la Cámara de Representantes, donde los republicanos tienen la mayoría.

El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Ma Zhaoxu, denominó al proyecto como una medida proteccionista que "viola gravemente las reglas de la Organización Mundial del Comercio".

"China insta al gobierno de Estados Unidos, al Congreso y a todas las partes a oponerse resolutivamente a utilizar legislación interna para crear un escándalo y poner presión sobre el tipo de cambio del renminbi", dijo Ma en comentarios en la página de internet del Ministerio (www.mfa.gov.cn).

Funcionarios chinos y medios de prensa han advertido que la legislación podría impulsar una "guerra comercial" de escalada proteccionista.

La mayoría de los demócratas apoyan el proyecto, alarmados por el alto desempleo un año antes de elecciones presidenciales y legislativas que se espera se enfoquen en la economía, diciendo que la política de China sobre el yuan ya equivale a una guerra comercial que ha diezmado la base industrial estadounidense con productos artificialmente baratos.

Muchos economistas estadounidenses dicen que China mantiene bajo el valor de su moneda para darle a los exportadores una ventaja en los mercados globales. China dice que está comprometida con una reforma gradual sobre la divisa y apuntó que el yuan ha subido 30% contra el dólar desde el 2005.