Hacía casi doce años que el euro no se encontraba en niveles tan bajos con respecto al dólar. La mañana de este jueves, la moneda común europea se hundía por debajo de los 1,08 dólares después de que los avances del dólar corroboraran el avance hacia una paridad que la mayoría de expertos y bancos no esperaban ver hasta el próximo año 2016.

A pesar de que diversas entidades habían pronosticado que el dólar y el euro estarían al mismo nivel el próximo año o, a más tardar, en 2017, el efecto cuantitavito del BCE ha hecho que el euro llegara a cotizarse durante algunos momentos del día a 1,07 dólares, un nivel que no se veía desde abril de 2003.

“La tendencia a la baja del euro continúa y parece muy difícil que pare. (…) Parece que los objetivos a largo plazo de mucha gente se alcanzarán antes de lo previsto”, aseguró Ian Stannard, de Morgan Stanley en Londres. El propio Stannard aseguró también que las relaciones entre Grecia y sus acreedores en la zona euro preocupan a los mercados. Especialmente en este momento, en el que la troika intenta usar una ampliación de la financiación durante cuatro meses para, así, poder forjar un nuevo acuerdo a largo plazo con el recién formado gobierno griego.

Compras de deuda pública europea. Con el fin de impulsar el crecimiento económico y la inflación de la zona euro, el Banco Central Europeo (BCE) empezó este miércoles a comprar deuda pública europea de forma masiva, lo que se ha convertido en una de las causas de esta caída de la cotización. Otro efecto de esta acción es la caída de la rentabilidad de la deuda soberana de la eurozona, también en mínimos.

Como no podía ser de otra forma, esta caída de la cotización está afectando a otros índices. La rentabilidad del bono alemán a diez años, por ejemplo, ha bajado este jueves al 0,28%, su valor mínimo histórico. En España y en Italia, asimismo, la rentabilidad de la deuda a diez años bajó también a mínimos históricos: 1,17% y 1,24%, respectivamente.

Sube el dólar. El presidente del Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca, Jason Furman, ha asegurado, sin embargo, que la escalada del dólar representa un contratiempo para el crecimiento económico de Estados Unidos, según informó Bloomberg en su perfil de la red social Twitter.

El impulso que sufre el dólar viene dado por la especulación de que la Reserva Federal de Estados Unidos podría empezar a subir las tasas de interés a mediados del presente del 2015, en un momento en el que los bancos centrales de la UE y Japón relajan su política monetaria mediante la compra de bonos soberanos.

El BCE comenzó este miércoles su campaña de compra de bonos de un billón de euros, lo que provocó una caída inmediata de los rendimientos de los bonos alemanes y otros soberanos del núcleo de la UE.