El gobierno de Uruguay anunció este lunes inversiones por unos US$12.000 millones en infraestructura entre 2015 y 2019 para mantener activa la economía del país sudamericano y contener el alza del desempleo.

El plan de inversión, que contará con un 66% de financiación pública y el resto privada, busca fomentar la actividad de una economía que se espera crezca un 2,5% este año tras una expansión de un 3,5% en 2014.

"Invertir en infraestructura es ganar en puestos de trabajo, es mejorar las condiciones de producción, también la competitividad y la calidad de vida de los uruguayos", dijo el presidente Tabaré Vázquez en una conferencia tras un Consejo de Ministros, destacando que la cifra constituye un récord.

El desempleo en Uruguay subió en mayo a un 7,4% desde un 6,8% de un año atrás, debido principalmente a una caída de puestos de trabajo en la industria y la construcción.

"Los anuncios son bien recibidos, son positivos para el país en su conjunto (...) Veremos y analizaremos cuáles son los mecanismos y en qué tiempo se empiezan a concretar", dijo con cautela el presidente de la Cámara de la Construcción, Ignacio Otegui.

Uruguay ha sufrido por las dificultades económicas de sus vecinos Brasil y Argentina, la primera y segunda economía de Sudamérica.

Vázquez dijo que para la puesta en marcha de las inversiones no se recurrirá a mayores impuestos ni a un mayor endeudamiento externo, porque se usarán los recursos actuales, incluyendo aportes de organismos multilaterales.

Uruguay tiene un alto déficit fiscal, de un 3,3% del Producto Interno Bruto (PIB) a mayo, y las autoridades esperan que baje a un 2,5% del PIB para fines de 2019.

"Acá no hay política de achique, acá no hay recortes, acá lo que hay es seriedad en los planteamientos y posibilidades reales de llevarlos a cabo", dijo Vázquez al ser consultado sobre los números rojos de la administración central.

Por su parte, el ministro de Economía, Danilo Astori, agregó que "el impacto fiscal de estos anuncios está debidamente estudiado como para que no origine desequilibrios ni tampoco alimente presiones inflacionarias".

La tasa anual de inflación es de un 8,5%, superior al 7% del techo del rango meta.

De la inversión, US$4.230 millones se destinarán al sector energético, para diversificar sus fuentes y depender cada vez menos de las importaciones de petróleo; otros 2.360 millones de dólares se usarán en la construcción de rutas y caminos.

Además, 1.870 millones de dólares serán para infraestructura social y unos US$1.320 millones para vivienda, entre los sectores que recibirán los mayores recursos.