Los miembros de la Junta de gobierno del Banco de México afirmaron que las alzas preventivas de tasas de interés que ha llevado a cabo el instituto central desde 2015, sumando 3,25 puntos porcentuales en total, “han generado una postura apropiada para enfrentar los choques” sobre la inflación, por lo que observan que existe cierto margen para que las futuras alzas de tasas sean menores.

En las minutas de la reciente Decisión de Política Monetaria, en la cual Banxico elevó la tasa en 25 puntos porcentuales para dejarla en 6.50%, los funcionarios explicaron que el hecho de que no se anticipen presiones de inflación provenientes de la demanda agregada, así como los incrementos en la tasa de política monetaria llevados a cabo desde 2015 brindan cierto margen para que el ajuste sea de menor magnitud que en otras ocasiones dadas las condiciones actuales.

Enfatizaron “la importancia de enviar un mensaje claro e inequívoco de que la Junta de Gobierno se mantendrá vigilante para reforzar, en caso de que fuese necesario, la contribución de la política monetaria al proceso de convergencia de la inflación a su meta y manteniéndose alerta de los diferentes factores que pudieran afectar a la inflación en el futuro”.

Lo anterior, indicaron, principalmente en un contexto en el que todavía existe un alto grado de incertidumbre en el exterior y retos para la política monetaria.

La mayoría consideró que si bien prevalecen riesgos a la baja para el crecimiento económico de México, parecería estar disminuyendo la probabilidad de que se materialicen algunos de los más extremos.

En cuanto a la demanda interna, la mayoría consideró que el consumo privado mantuvo una trayectoria positiva, aunque con ciertos indicios de desaceleración, debido a la disminución de los salarios reales como resultado del incremento de la inflación.

Inflación. La mayor parte de los integrantes de la Junta resaltó que la inflación general anual siguió incrementándose, para ubicarse en la primera quincena de marzo de 2017 en 5,29%, sin embargo, confiaron en que el repunte sea temporal y que durante los últimos meses del presente año retome una tendencia convergente hacia la meta y se sitúe cerca de 3% al cierre de 2018.

Dijeron que las presiones sobre la inflación se derivaron de la depreciación y del alza del precio de los energéticos. Mencionaron que el reto es evitar efectos de segundo orden sobre la inflación.