La reestructuración de los programas del Presupuesto 2017 anunciada por la Secretaría de Hacienda se explica porque el gasto programable estimado por la SHCP para ese año será menor en 311,800 millones de pesos respecto al aprobado por el Congreso de la Unión para 2016, según cifras de la dependencia.

Dicho monto es la suma de los recortes preventivos al gasto de 2016, por 132.300 millones de pesos (136.700 millones de pesos a precios de 2017), y al de 2017, por 175.100 millones de pesos, de acuerdo con datos de la misma fuente.

El recorte acumulado al gasto fue necesario, en primer lugar porque...

Los ingresos presupuestarios del gobierno federal en 2017 serán menores en 118,200 millones de pesos respecto al monto previsto en la Ley de Ingresos de la Federación 2016, como resultado de variaciones negativas en la mayoría de sus componentes.

Además, los ingresos petroleros serán menores en 227.200 millones de pesos; los no tributarios, en 42.400 millones de pesos; los propios de las entidades de control directo y la CFE, en 13,800 millones de pesos y los tributarios, mayores en 165,100 millones de pesos.

Los menores ingresos petroleros se explican por una disminución de la plataforma de producción de petróleo y un menor precio del crudo; los menores ingresos no tributarios, porque en 2017 no se tendrán los ingresos recibidos por única ocasión en 2016; y los menores ingresos de organismos públicos, por la reducción de tarifas eléctricas.

En segundo lugar, porque los ingresos estimados y la meta del déficit presupuestario, que prevé una reducción de 99 ,894.4 millones de pesos, implican que el gasto neto total pagado para 2017, sin considerar la inversión de alto impacto económico y social, será 218 mil 100 millones de pesos menor respecto al monto aprobado en el Presupuesto de Egresos de la Federación 2016.

En sus componentes, se proyecta que el gasto no programable aumente 93,700 millones de pesos, debido al mayor costo financiero que resulta del aumento en las tasas de interés internas y externas, así como del tipo de cambio; al mayor pago de participaciones a entidades federativas, derivado de la mayor recaudación federal participable; y al mayor pago de adeudos de ejercicios anterior (Adefas).

Se suman al RIF 1,3 millones. El Régimen de Incorporación Fiscal (RIF), vigente desde el uno de enero de 2014, ha incorporado a 1,3 millones de mexicanos a la formalidad de acuerdo con el Sistema de Administración Tributaria (SAT).

Las estadísticas indican que actualmente hay más de 4.5 millones de contribuyentes registrados en ese régimen, sin embargo 3.2 millones provenían del rubro de Pequeños Contribuyentes, mientras que el resto son nuevos empleadores formales.

Luis Foncerrada Pascal, director general del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado, órgano asesor del Consejo Coordinador Empresarial en temas económicos, consideró que el éxito de este esquema se deriva de que constituyen una vía de bajo costo para entrar a la legalidad.

La meta del SAT es lograr que haya cinco millones registrados en ese régimen.