Francfort. Los países de la zona euro que reciben ayuda de sus socios más prósperos deben utilizar esa asistencia para lograr la estabilidad, dijo el consejero del Banco Central Europeo Jürgen Stark.

"La solidaridad no es una calle de sentido único", expresó Stark en un discurso en Fráncfort. "Requiere que las dos partes colaboren, tanto aquellos que dan como aquellos que reciben. La ayuda concede tiempo a los países necesitados para que realicen sus reformas", agregó.

Stark, como muchos en el BCE, piensa que los países más afectados por la crisis deben tener la responsabilidad de realizar reformas económicas y el consejero teme que la intervención del BCE en los mercados reste motivación para cumplir los cambios.

Stark abandonará el BCE a final de año en una acción que algunos consideran una protesta contra el polémico programa de compra de deuda.